«Hacemos lo que podemos, pero tenemos más dificultades porque muchos jugadores no quieren venir por esa razón». Eladio Jiménez, director deportivo del Arroyo, se refiere en concreto al césped del Municipal, que en su opinión no está a la altura de la trayectoria de la entidad, que se ve muy perjudicada cada año.

 «En los últimos 20 años, dentro de la región, el Cacereño y nosotros hemos sido los que más tiempo hemos estado en la Segunda B, y por eso merecemos algo mejor que lo que tenemos», dice Jiménez, quien espera que instituciones como el ayuntamiento, la diputación o la Junta de Extremadura y la propia federación puedan agilizar el cambio de la hierba artificial, que «se ha hecho ya en muchos sitios y aquí no. Está ahí desde 2006, y es el peor campo de césped de Extremadura, sin duda», agrega. 

A ello se une que hay futbolistas a los que cuesta renovar, no solamente fichar, para que juegue en un terreno de juego «con un montón de grama y en el que no se puede jugar bien y el balón va dando botes sin control».

Eladio Jiménez.

Eladio Jiménez. Cedida

Eladio Jiménez asegura que tampoco los equipos quieren visitar Arroyo en pretemporada por la calidad del terreno de juego. «No vienen porque saben que este campo está muy mal», asegura, «y a cambio se van a otros sitios a jugar los amistosos».

Pese a todas las dificultades, el Arroyo está armando un equipo sobre el papel interesante y potente, del que está satisfecho tanto Jiménez, como el entrenador, Miguel Ángel Ávila, como la directiva de preside Emilio Pajares. De momento, se han realizado cinco fichajes, algunos de ellos muy destacados dentro del contexto de la Tercera extremeña: Lucas, Ismael y Deme, todos ellos del Coria; Aarón (Plasencia) y Enrique (Campanario), a los que hay que sumar 10 renovaciones. Restarían un portero y dos hombres de perfil ofensivo para completar una plantilla que espera estar en la zona media-alta de la tabla clasificatoria. Mientras, se espera una solución a lo del campo de juego.