Es la iniciativa empresarial más importante para la región de los últimos 25 años. La empresa Phi4Tech va a poner en marcha en Extremadura un proyecto integral para la construcción de baterías de coches eléctricos que incluirá la construcción de dos fábricas en la provincia de Cáceres y Badajoz y la puesta en servicio de las minas de litio de Cañaveral y níquiel de Monesterio.

En total, más de 1.000 millones de inversión, de los que 600 “ya están asegurados” (los de las dos fábricas), y 1.300 empleos directos a los que habrá que añadir los indirectos. “Un proyecto de Extremadura para el mundo”, ha asegurado este miércoles en su presentación Alejandro Ayala, socio referencial de esta iniciativa empresarial, denominada Proyecto Integral de Almacenamiento Energético en Extremadura. “Se trata de una iniciativa íntegramente privada y ya cuenta con financiación, con clientes y con proyectos”, ha dicho.

Según ha explicado, se construirá una fábrica de celdas de baterías en la Plataforma Logística de Badajoz, la primera del sur de Europa de estas características, y otra planta de cátodos en una ubicación aún por determinar en la provincia de Cáceres. Se abastecerán del litio de la mina de Cañaveral, con cuyos promotores hay “un acuerdo estratégico”, y también de la mina de níquel de Monesterio, que volverá a entrar en funcionamiento tras su compra.

Imagen virtual de la fábrica de baterías a ubicar en Badajoz. / Periódico Extremadura

La planta de Badajoz lleva asociada una inversión total de 400 millones de euros y creará 200 empleos en una primera fase, 500 cuando alcance la producción máxima. Se prevé que la construcción comience a finales de este año o principios del 2022. Su capacidad final de producción será de 10 gigas distribuidos en cinco módulos de dos gigas que se pondrán en servicio de forma paulatina. El primero podría estar funcionando ya en 2023, con una inversión de 80 millones de euros. La previsión es que en 2024 se alcancen los seis gigas.

Por su parte, la fábrica de cátodos de la provincia de Cáceres lleva asociada una inversión de 200 millones de euros y prevé crear 360 empleos “en la madurez del proyecto”. Su ubicación definitiva se decidirá en las próximas semanas. Esta planta estará condicionada a la extracción de litio, y también se prevé su inauguración en 2023.

Además de las dos fábricas, el proyecto abarca la explotación de las minas de Cañaveral y Monesterio. De ahí saldrá el mineral. Phi4Tech tiene ya un “acuerdo estratégico” con Lithium Iberia, promotores de la mina de litio de Cañaveral, aunque se trabajará con “varios proveedores”.

Planta de transformación

Respecto a la mina de litio de Cañaveral, Ayala ha explicado que en octubre de 2020 se recibió la declaración de impacto ambiental positiva y en estos momentos se está tramitando la concesión de explotación después de comprobarse “de un modo suficiente la existencia de recursos de litio”. En estos momentos se trabaja en la redacción del proyecto de explotación y el plan de restauración, con previsión de presentarlo todo a principios de verano. En este caso, la inversión prevista es de 318 millones, a los que hay que sumar otros 175 para una planta de transformación del litio. Entre la mina y la planta, se crearán 405 empleos directos.

Por lo que respecta a la mina de Aguablanca, en Monesterio, Phi4Tech ha comprado los derechos de explotación a Sacyr para extraer níquel, oro y cobalto. La previsión es crear 350 empleos cuando esté a pleno rendimiento.