La situación de los embalses del Guadiana es «la más crítica» en este siglo y eso mantiene todas las alertas encendidas en el organismo de gestión de la cuenca, donde se han adoptado ya medidas severas de ahorro en los usos agrícolas del agua este año, con el propósito de dejar margen suficiente que impida los recortes en el uso humano. Los embalses están al 24,7% de su capacidad, según el último boletín hidrológico del Ministerio de Transición Ecológica, esta semana; y por ahora no está previsto que haya que recurrir a interrumpir el abastecimiento en ninguno de los sistemas que dependen de los embalses de la CHG, aunque inquieta especialmente la situación el embalse de Tentudía y los pueblos de su mancomunidad, con un déficit más acusado porque el embalse apenas tiene un 0,8 hectómetros y si baja de 0,7, se iniciará una nueva fase del plan de emergencia por sequía, que incluye cortes de agua.

«La situación en la cuenca es preocupante y se están adoptando por eso medidas a través de los distintos órganos colegiados para evitar males mayores, proteger a las poblaciones y garantizar el abastecimiento para consumo humano», señaló este jueves el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, Samuel Moraleda.

Entre las medidas que se han adoptado este año para proteger el consumo humano están los recortes aplicados al uso agrícola, que se han elevado al 40% y han tenido un impacto especialmente severo entre los regantes que dependen del Canal de Orellana. Allí se ha limitado el riego a los cultivos permanentes (frutales) y a mantener la producción de tomate (aunque se han eliminado más de 3.500 hectáreas este año) y se han prohibido regar los cultivos de arroz y maíz, que no se han plantado al ser lo que más demanda de agua tienen.

Con decisiones como esa y la vigilancia continua, «el abastecimiento está garantizado para todos los núcleos que dependen del agua embalsada titularidad de confederación», señaló Moraleda.

Seis puntos menos que en 2021 en el Guadiana

Los embalses del Guadiana a su paso por Extremadura están al 24,7% y arrastran un déficit que sitúa el volumen acumulado seis puntos por detrás del verano de 2021 (cuando estaban al 30%) y por debajo de la mitad de la media de la última década (56,3%, según el portal embalses.net). En el de La Serena, el más grande de Europa, los registros se quedan en el 13,7% (casi un punto menos que en 2021) y el de Alange llega al 15,5% (a cuatro puntos y medio del pasado verano) . Precisamente este embalse es el que puso de ejemplo Samuel Moraleda para poner en valor otras medidas complementarias que se han adoptado y en las que la CHG ha sido pionera: «Hemos incrementado los niveles mínimos de explotación, lo cual contribuye a garantizar el abastecimiento y la calidad de las aguas. Por ejemplo, el mínimo en el embalse de Alange ha pasado de los 30 a los 107 hectómetros cúbicos, lo que propicia la garantía por más de dos años consecutivos para todas sus poblaciones», apuntó, junto a otros beneficios medioambientales. 

«El abastecimiento está garantizado en los núcleos que dependen del agua de la confederación», dice Samuel Moraleda, presidente de la CHG

Aun así hay embalses en una situación extrema y el que se señala desde hace tiempo en ese punto es el de Tentudía; al 16%, pero con solo 0,8 hectómetros de agua acumulada. Es uno de los más pequeños de la cuenca y nueve localidades dependen de él para abastecerse; y en este escenario de sequía, es también «la excepción» que señala el presidente de la CHG ante el los problemas en el abastecimiento de uso humano, que están garantizados también allí por ahora, aunque con el soporte de «medidas excepcionales». 

 «Se ha autorizado a la población el uso de recursos subterráneos para paliar el déficit en las superficiales. Pero en el resto de la cuenca está garantizado el abastecimiento», insistió Moraleda. De hecho, hay pueblos allí que llevan ya semanas abasteciéndose del agua de los pozos que tenían o los que han hecho este año para suplir la escasez del embalse y no mermar más sus reservas. 

Vigilancia en los embalses

La CHG entregó ayer al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) material especializado para el control y vigilancia de la cuenca, en el marco de un convenio que mantienen desde 2008. Ese material permitirá también mantener la vigilancia sobre «la calidad y la cantidad de un agua escasa, y las condiciones de vida que se dan en el río con zonas de especial protección del río», dijo en ese acto la delegada el Gobierno, Yolanda García Seco. Apeló también a la coordinación para afrontar «un escenario como el actual de cambio climático, escasez de agua y amenazas a nuestro entorno hasta ahora desconocidas». 

La delegada del Gobierno coincidió en señalar la «grave» situación de la zona, puesto que junto a la del Guadalquivir es la cuenca más mermada «en proporción a lo que podría tener», aunque resaltó que aún «se cuenta con un cierto margen para garantizar la seguridad en el abastecimiento a la población» y confió en que en los próximos meses se recupere el volumen almacenado: «El otoño será fundamental», dijo.

Un julio «muy seco» y «extremadamente cálido», dice la Aemet

El mes de julio de este año 2022 ha sido «extremadamente cálido» en Extremadura, con una temperatura media de 29,3 grados centígrados, lo que supone 3,1 grados por encima del valor de referencia, que se sitúa en 26,2 grados para este mes en la región. Por tanto, julio ha registrado unas temperaturas medias «extraordinariamente elevadas» en la comunidad, ya que durante la práctica totalidad de sus 31 días, las temperaturas han estado por encima de los valores medios, según señaló este jueves la Agencia Estatal de Meteorología en su resumen climatológico, tal y como recoge Europa Press. Además, julio de 2022 también se califica como «muy seco» en Extremadura, ya que la precipitación eha sido de 0,1 litro por metro cuadrado; el valor de referencia para este mes está en 2,5 litros.