La fábrica de diamantes sintéticos proyectada en la ciudad de Trujillo cada vez está más cerca de convertirse en una realidad. De hecho, este lunes se daban varios pasos decisivos para que el proyecto avance y empiece a materializarse, según la previsión, en el primer trimestre de 2023, en febrero. Han sido numerosos los ajustes, acuerdos y reuniones que se han llevado a cabo en los últimos meses entre las partes implicadas en la ambiciosa propuesta, sin embargo, las mismas declaraban en el último encuentro que «aunque es un proceso largo, las piezas del puzzle parecen ir encajando». De esta manera, tras la celebración de una sesión plenaria de carácter extraordinario, en la que tanto gobierno como oposición votaban de forma unánime la firma del convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Trujillo, Benbros Energy y Diamond Foundry, se produjo la correspondiente reunión, seguida de la esperada firma de los acuerdos.

Así, por un lado, se firmó el convenio de colaboración entre el consistorio trujillano y las citadas empresas y por otro, Diamond Foundry cerró con Avante el acuerdo de la cesión de los terrenos, una suma de parcelas ubicadas en el polígono industrial Arroyo Caballo que suman algo más de 80.000 metros cuadrados. Rafael Benjumea, director general de Benbros Energy, empresa encargada de gestionar el proyecto de la estadounidense Diamond Foundry en España, señaló que «en pocas semanas, empezarán los movimientos de tierra en los terrenos del polígono. Sin embargo, el inicio de la construcción de la fábrica está prevista para febrero de 2023 y se desarrollará en tres fases», concretó el CEO. 

Asimismo, recalcó que existe un plazo de tres meses para desarrollar el proyecto de ejecución y subrayó que aunque la inversión prevista ronda los 700 millones de euros, «aun hay que afinar el presupuesto, algo que se irá haciendo a medida que se vayan concretando las fases. Las cosas han cambiado mucho en un año», dijo.

La factoría funcionará mediante la tecnología de reactores de plasma, sin emisiones

Cabe destacar que la ejecución de esta iniciativa depende, del mismo modo, de dos subvenciones. Por una parte, una proveniente de la Unión Europea con fondos Feder, a través de la Junta de Extremadura y por otra, la correspondiente al Ministerio de Industria, mediante los fondos FAIIP. Esta última podría aportarse en octubre y ascendería a 120 millones.

Tras la primera cita, en la que participaron tanto el ayuntamiento como las dos empresas y sus respectivos representantes, se llevó a cabo un segundo encuentro al que se sumó Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura, que en la rueda de prensa posterior declaró que «la fábrica de diamantes pone a Extremadura a la vanguardia de la revolución verde y digital».

Vara declaró que la fabrica de diamantes pone a Extremadura a la vanguardia de la revolución verde

Además, el dirigente extremeño continuó agradeciendo a Martin Roscheisen, CEO y fundador de la empresa promotora, presente en la cita, que hubiera elegido Europa, España, Extremadura y concretamente el municipio trujillano. «La primera fábrica de diamantes sintéticos para producir semiconductores en el mundo se hace en esta tierra», dijo Vara.

A su vez, el presidente extremeño añadió que espera que la puesta en marcha de esta fábrica, a la que ya considera un «verdadero referente industrial» en la región, sirva para que «los incrédulos de la Extremadura que viene empiecen a convencerse un poco más de que, probablemente, lo mejor de nuestras vidas estaba por llegar y de hecho, está empezando a llegar», alegó.

Guillermo Fernández Vara junto al alcalde de Trujillo y los promotores del proyecto. YOLANDA JIMÉNEZ

Por su parte, José Antonio Redondo, alcalde de la ciudad trujillana, señaló que «es un día muy importante para Trujillo y para la historia de la localidad». Asimismo, hizo hincapié en que «a partir de ahora, no debería haber marcha atrás, porque todos y cada uno de los implicados han hecho sus deberes», dijo el edil.

Empleo y tecnología

Una de las cuestiones que más ilusión despertó entre los trujillanos desde que se conoció la noticia de la implantación de la factoría de diamantes en la ciudad fue la creación de empleo en la zona, que podría alcanzar hasta los 300 puestos de trabajo directos, además más de cerca de un millar de indirectos, a pesar de que por el momento, son solo cifras estimadas.

Lo que es seguro es que la fábrica, que estará abastecida por una planta de autoconsumo solar de 120 MW, trabajará principalmente, en la elaboración de diamantes artificiales que servirán de semiconductores para el sector automovilístico. Todo ello, gracias a la novedosa tecnología de reactores de plasma, que por otra parte, no produce emisiones.

Cabe destacar que la empresa estadounidense Diamond Foundry, que tiene como inversor al actor Leonardo DiCaprio, barajó diversas localizaciones entre las que se encontraba China o los Emiratos Árabes, sin embargo, finalmente, terminó decantándose por la región extremeña y concretamente por Trujillo por sus condiciones y características.