tensión política en extremadura

El PP extremeño convoca una junta directiva extraordinaria para hablar de los vetos a Vox

El partido busca un cierre de filas en torno a la decisión de María Guardiola

Hay voces críticas y presiones desde distintas baronías territoriales a la situación extremeña

María Guardiola, presidenta del PP de Extremadura, esta semana en Mérida.

María Guardiola, presidenta del PP de Extremadura, esta semana en Mérida. / Jorge Armestar

Redacción

La dirección del PP extremeño quiere escuchar a la militancia acerca de la situación política actual. El veto impuesto a Voxque ha propiciado que la presidencia de la Asamblea de Extremadura caiga en manos del PSOE ha causado cierta inquietud, que se suma a las presiones que se están recibiendo desde la dirección nacional después de que la presidenta extremeña, María Guardiola, rompiera todos los puentes de comunicación con Vox el pasado martes. En principio estaba previsto para esta semana un comité ejecutivo del PP, órgano de gestión del partido más reducido, a fin de elegir al portavoz y secretario del grupo parlamentario en la legislatura que acaba de arrancar, pero finalmente la presidencia del PP regional ha optado por convocar una junta directiva extraordinaria donde puedan acudir candidatos, apoderados, interventores y militantes, unas 300 personas aproximadamente, que se darán cita en el hotel Tryp Medea el próximo martes a las 19.30 horas.

El orden del día

En el orden del día figuran las intervenciones de los dos presidentes provinciales, el informe del secretario general y, finalmente, la intervención de la presidenta, la cual estará abierta a las aportaciones e intervenciones de los asistentes. El PP extremeño trata de valorar la decisión adoptada en estos momentos, así como el cierre de filas en torno a su presidenta. Los pactos alcanzados en Valencia primero, con la entrada de Vox en el Ejecutivo, y más tarde en Aragón, donde ha sido necesario otorgarle la presidencia del Parlamento para seguir negociando un gobierno autonómico, han desdibujado un panorama en el que Extremadura resulta la nota discordante. Ello ha conllevado cierto malestar en Génova y entre los barones del PP, cuyo discurso resulta disperso y no uniforme cara a las elecciones del 23J. Distintas fuentes del partido extremeño señalan que las presiones de Madrid a Extremadura existen y Guardiola necesita del respaldo de su partido aquí.

Sí al posible acuerdo, pero no a entrar en el gobierno extremeño

María Guardiola no se cierra en banda a un posible acuerdo con Vox, pero sigue manteniendo su palabra de que la extrema derecha no puede entrar en su gobierno. Es más, esta semana reiteró de forma tajante que no puede permitir sentar en su Ejecutivo a quien no condena la violencia machista, lo que ha provocado un amplio malestar en la dirección nacional de Vox.

De momento, esta semana la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, iniciará la ronda de contactos con los diferentes grupos parlamentarios a fin de proponer un candidato a la investidura. El único que ha mostrado su disposición a ello ha sido el socialista Guillermo Fernández Vara, quien ganó las elecciones pero en principio no contaría con los 33 apoyos necesarios para ello dado que el bloque de la izquierda suma 28 diputados del PSOE y 4 de Unidas Podemos.

En el cónclave del PP del martes en Mérida también está previsto que se elijan los puestos de representación del grupo parlamentario popular. La propuesta es que la presidencia sea para María Guardiola como es habitual, que la portavocía la ostente Abel Bautista (secretario general del partido) y la secretaría Teresa Tortonda.