LA REGIÓN TENDRÁ QUE ESPERAR AL MENOS UN AÑO MÁS A QUE LAS NUEVAS VÍAS SUPONGAN UN AHORRO EN LOS TIEMPOS DE VIAJE

«Sin el tren Extremadura no puede despegar», dicen los empresarios

Exigen la alta velocidad sin más retrasos: «Los inversores no quieren venir porque no pueden sacar sus productos»

Renfe ya permite comprar billetes a partir del día 10 pero Adif no confirma la puesta en marcha de la electrificación

Entrada del tren Alvia en la estación de Cáceres, en una fotografía de archivo.

Entrada del tren Alvia en la estación de Cáceres, en una fotografía de archivo. / Carlos Gil

Extremadura necesita el tren y además lo necesita ya, sin más dilaciones. Es lo que exigen los empresarios de la región, que comparten un sentimiento de «engaño» por parte de las administraciones en esta infraestructura. No entienden que no se haya puesto en servicio ya la electrificación en el tramo entre Plasencia y Badajoz, después de que el compromiso inicial fuera hacerlo en el primer semestre de este año; y mucho menos que, a pesar de que las nuevas vías entren en funcionamiento y los trenes pasen a tracción eléctrica (ahora son diesel), eso no lleve aparejado un aumento de la velocidad.

Tal y como adelantó ayer este diario habrá que esperar al menos otro año más hasta que las locomotoras puedan alcanzar al menos los 220 kilómetros por hora (ahora circulan a 180 y con la electrificación podrán llegar a los 200, pero no más, a pesar de que las infraestructuras estén preparadas para ello). Esos doce meses es el tiempo que se estima que tarde en instalarse y en ponerse en servicio el nuevo sistema de seguridad ferroviaria, que es el que va a permitir a los trenes circular a la velocidad máxima que pueden alcanzar. En el caso de Extremadura lo máximo a lo que se podrá viajar será a 220 km/h, si el trayecto se hace en un Alvia, o a 250 km/h, si es en un Avant, que se espera que entre en funcionamiento cuando se estrene la electrificación, aunque para esto tampoco hay fecha.

«Tenemos una situación geoestratégica buena pero con una deficiencia de transporte importante»

Javier Peinado

— PRESIDENTE DE LA CREEX

El nuevo sistema ya ha comenzado a instalarse, según confirmó ayer el diputado socialista en el Congreso por la provincia de Cáceres, César Ramos, pero su implantación es «compleja». «Se tarda en la configuración y en la homologación, no es solo darle al botón y se enciende. Lleva varios meses», reconoció.

No irán más rápido

En cambio, tampoco el hecho de que se instale este nuevo sistema de seguridad va a permitir explotar al máximo la vía de alta velocidad, que permite circular a 300 km/h. Eso solo será posible si sobre ella se ponen en servicio trenes AVE, lo que de momento no está previsto. Es más, ni siquiera está confirmado que se vaya a traer un nuevo Alvia o un Avant, como estaba contemplado. «Renfe está esperando a que la nueva Junta de Extremadura se reúna con ellos para pactar los nuevos servicios, hasta que eso no se produzca no se van a poder traer», asegura César Ramos. Desde el Ejecutivo regional lo niegan: «Es falso. La consejería no tiene ninguna comunicación oficial sobre fechas ni sobre trenes que vayan a entrar en funcionamiento. Está por ver si viene un Avant. Que dejen de reírse de los extremeños de una vez», reprochan.

«Sin el tren los costes de producción son más grandes y eso nos hace menos competitivos»

José Luis Iniesta

— PRESIDENTE DE CIEM

Pues bien, todo esto, unido a que Extremadura lleva casi dos décadas de espera para ser testigo de la alta velocidad, irrita a los empresarios. «No vamos a llegar a tener nunca la prosperidad que necesitamos. Sin el tren Extremadura no va a poder despegar, somos empresarios de tercera, como el tren», reprocha el presidente de la Confederación Empresarial de la provincia de Cáceres (COEPCA), Diego Hernández. Esto, de hecho, hace peligrar las inversiones previstas en la provincia cacereña para 2024: «El año que viene va a ser la revolución empresarial e industrial de Cáceres pero nos falta esa parte», puntualiza.

Su opinión la comparte también el presidente de la Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex), Javier Peinado: «No hay ni un solo plazo que se haya cumplido, no nos soluciona que nos digan que tienen previsto o que tienen licitaciones en curso, lo que queremos es poder montarnos en un tren igual que otros territorios y que podamos movernos, y que las personas que vengan tengan la misma oportunidad porque el déficit del tren está cercenando el desarrollo del turismo», argumenta. La falta de esta infraestructura lastra también la «competitividad» del empresario: «Es incomprensible que se nos siga dejando como una isla sin mar. Tenemos una situación geoestratégica buena pero tenemos una deficiencia de transporte muy importante», sostiene Peinado.

«Hay grupos que no podemos gestionar porque no tenemos una entrada rápida»

María José García

— PRESIDENTE DEL CLÚSTER DE TURISMO

Para el presidente de la Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) de la provincia de Badajoz, José Luis Iniesta, esta situación, que sufre Extremadura desde hace dos décadas, sitúa a la región «a la cola dentro de la Península Ibérica». «La industria agroalimentaria está en pleno auge de importaciones, pero tenemos el problema de que los costes de producción son mucho más grandes sin el tren y eso nos hace menos competitivos», agrega. Para Iniesta, el tren ha convertido a esta comunidad «en meme»: «Esa mala imagen hace que los inversores se esfumen. ¿Para qué van a venir si no pueden sacar sus productos?», reprocha.

Coarta al turismo

La falta de un tren de alta velocidad lastra también al turismo porque limita el número de visitantes: «Hay grupos que no podemos gestionar porque no tenemos una entrada rápida. La gente se sorprende de lo que se tarda en llegar aquí. El tren es una pieza clave pero seguimos yendo a pedales», critica la presidenta del Clúster de turismo, María José García.

«No vamos a llegar a tener nunca prosperidad, somos empresarios de tercera, como el tren»

Diego Hernández

— PRESIDENTE DE COEPCA

Mientras tanto, nada se sabe de la puesta en servicio del tramo electrificado entre Plasencia y Badajoz, que sigue pendiente de la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Renfe había bloqueado esta semana la compra de billetes hasta Madrid a partir del 10 de diciembre por los reajustes en los horarios que estaba llevando a cabo Adif. Ayer reabrió la venta (oferta 140.000 plazas hasta el 8 de enero) pero de momento la Administradora de Infraestructuras Ferroviarias no confirma el estreno de la electricidad. Y en mitad de todo esto Adif presume de la alta velocidad española tras la inauguración de la línea asturiana: «Bienvenida a la red ferroviaria de alta velocidad en España, que supera los 4.000 km y se consolida como la mayor de Europa y segunda mayor del mundo», ha publicado en redes. De esos kilómetros Extremadura no disfruta todavía de ninguno.