La Coalición Revolucionaria libia parece haber cerrado la puerta al diálogo que intentó abrir ayer Muamar el Gadafi y ha anunciado hoy la formación de un Consejo Militar encargado de defender al pueblo y al territorio. La integrante de la coalición rebelde Salwa Bugaighis aseguró hoy a Efe que "Gadafí ya habló en la calle" en referencia a la brutal represión de las protestas. Sus palabras respondían al nombramiento ayer, por parte de Gadafi, del dirigente de los servicios secretos exteriores, Buzid Durda, como responsable para dialogar con los rebeldes del este del país, según informó el canal qatarí Al Yazira. Bugaighis, una de los 20 integrantes de la Coalición de la Revolución del 17 de febrero, indicó a Efe que ni siquiera tenía noticias sobre esta nueva iniciativa de Gadafi. La coalición, con sede en Bengasi, la segunda ciudad del país, se encarga de coordinar las actividades de los distintos consejos populares que administran las poblaciones bajo control rebelde. Asimismo, carente aún de un líder visible y de una organización definida, mantiene contactos para la formación de un Consejo Nacional temporal con representantes también de Trípoli, que se encargaría de la transición política hacia la creación de un Estado. Por su parte, la también integrante de la coalición Amal Bugaighis subrayó que "la agenda actual es la planificación militar", que se ha convertido en "una de las prioridades". Bughaighis, quien insistió en que la agenda no incluía negociaciones con el régimen de Muamar el Gadafi, mostró su temor respecto a una posible intervención de mercenarios. "Ahora vienen hacia nosotros tropas de Darfur y Sudán. (...) Si nos vemos forzados, pediremos la intervención extranjera", dijo la integrante de la coalición de la revolución, que oficialmente ya ha rechazado cualquier intervención militar extranjera. En este sentido, la coalición rebelde ha anunciado la formación de un Consejo Militar en Bengasi, la segunda ciudad del país, para "defender el pueblo libio y las fronteras de Libia reconocidas internacionalmente de cualquier ataque". La Coalición de la Revolución del 17 de febrero aseguró en un comunicado emitido hoy que se mantendrá en continuo contacto con el nuevo órgano militar, compuesto por quince oficiales. Para este fin ha nombrado a tres personas cuya misión será dicha coordinación. El consejo, formado anoche, se encargará de "preparar el plan de defensa de Libia, así como del apoyo militar para la defensa de los hijos del pueblo libio en las zonas liberadas y en la capital, y también en el resto de zonas que continúan bajo el control del opresor y los mercenarios". Además, el comunicado hace un llamamiento a todos los militares a incorporarse inmediatamente a sus unidades para cumplir con su deber de defender el pueblo y la unidad del país. La formación de este órgano militar coincide con una supuesta amenaza de Gadafi de bombardear a los manifestantes de la ciudad de Zauiya, a 50 kilómetros al oeste de la capital, y con la advertencia lanzada hoy por la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, de que Libia corre el riesgo de una "guerra civil prolongada". Residentes de Zauiya y Nalut, también en el oeste de Libia y controladas por la oposición, temen que los partidarios de Muamar el Gadafi intenten recuperar esos lugares y han asegurado a Al Yazira que están dispuestos a defenderlos con sus armas. "No hay lucha ahora mismo, pero la gente se está preparando para otra confrontación", dijo, en declaraciones telefónicas Adel, un residente de la ciudad de Nalut, a unos 300 kilómetros al suroeste de Trípoli. El pasado 16 de febrero comenzó un levantamiento popular en Bengasi, que se extendió por todo el país y que ha sido duramente reprimido por las fuerzas de seguridad del régimen. Grandes zonas del país han ido cayendo en manos de la oposición rebelde, aunque Gadafi mantiene aún el control sobre tres importantes localidades: Trípoli, en el noroeste, Sebha, en el suroeste y Sirte en el centro-norte.