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El Periódico Extremadura

LABOR QUE REALIZA LA FUNDACIÓN EN LA CIUDAD

Un gran dique frente al rechazo en Mérida

La entidad Cepaim ofrece un servicio público y gratuito para las personas que sufren discriminación por parte de la sociedad. Pretenden reducir la infradenuncia contando con un personal multicisciplinar y cualificado

Participantes en las clases de español impartidas por la Fundación Cepaim en Mérida. EL PERIÓDICO

La discriminación es algo que a día de hoy sigue siendo bastante habitual. Hay personas que están acostumbradas a ser tratadas de diferente forma que otras. Y lo peor de todo es que una gran parte de la población extranjera vive situaciones que tienen tan normalizadas que no son conscientes de que se trata de un caso de discriminación. «Queda mucho trabajo por hacer», afirma Luisana Pino, técnica encargada del servicio de atención a víctimas de discriminación racial o étnica. Un gran repunte de casos llega diariamente a la sede de la Fundación Cepaim, en Mérida. Pino explica que «lamentablemente existe esta problemática en la sociedad». La discriminación, la desigualdad de trato y de oportunidades. Todo ello dependiendo del origen, idioma o religión.

Cepaim es una entidad que tiene una larga trayectoria a nivel nacional. En 2016 llegó a Mérida con programas de exclusión social e intervención con mujeres migrantes en situación de vulnerabilidad. Y desde esos inicios comenzó a ampliarse prestando muchos otros servicios como los de asesoramiento jurídico y psicológico, programas de empleo y cursos de formación, acompañamiento en itinerario en el proceso laboral, en profesión de empresas, en mediación laboral, programas de igualdad y atención a víctimas de discriminación racial o étnica. Todos están relacionados con la sensibilización y la búsqueda de empleo en su mayoría

La coordinadora del centro de la fundación Cepaim, Virginia Romo, añade que disponen de «servicios destinados a las empresas». «Les ofrecemos servicios de asesoramiento en cuento a gestión de la diversidad, en sensibilización de la igualdad y de selección de personal, candidaturas para ofertas de empleo y todo lo que necesiten en asesoría jurídica laboral a la hora de contratar», explica. Cabe indicar que la sede tiene muy claro su objetivos: reducir la infradenuncia. Y para ello, cuenta Romo que disponen de un «personal multidisciplinar» formado por 22 trabajadores, entre ellos, técnicos de acogida, abogados, psicólogos, trabajadores sociales, mediadores interculturales, técnicos de igualdad, orientadores laborales y protectores de empresa.

Atención a víctimas

Romo informa a su vez acerca de cuáles son los nuevos servicios que presta la entidad: «Del programa más novedoso que tenemos ahora se encarga mi compañera Luisana Pino y consiste en prestar servicio a las víctimas de discriminación racial o étnica». En concreto, esta nueva iniciativa la ampara el Ministerio de Igualdad a través del Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica (SEDRE). Pino recuerda que no es un programa nuevo. «Es un servicio que está a nivel estatal en toda España desde 2013». Pero desde el pasado junio, se ha reforzado. «Se han destinado más fondos para reforzar este servicio y que se dé una mayor cobertura, atención, registro, una mayor denuncia, en general, de los casos».

Este servicio tiene unas líneas muy claras fijadas por el Ministerio de Igualdad: realizar registros estadísticos de todos los casos detectados, hacer acciones de sensibilización, convocar reuniones con instituciones claves en la lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación, así como crear talleres dirigidos a la población que suele ser víctima de discriminación. Para ello cuenta con diferentes prestaciones: atención psicológica, mediación, interlocución, información, asesoramiento jurídico. Está constituido por diferentes profesionales, donde cada uno trata cada caso para darle una solución específica. 

En esta línea, Pino indica que «las discriminaciones pueden ser dadas desde muchos ámbitos y ser vividas de diferente forma por cada persona» y, por eso, Cepaim se encarga de tratar cada caso de una manera especial. Tanto esta profesional como todo el equipo de Cepaim intentan que esta iniciativa «se conozca, se hable y que las personas asistan y denuncien los casos que no se atreven hacerlo». Pero no solo buscan eso, la coordinadora cuenta que ellos también se encargan de buscar a personas: «Buscamos a gente que haya sufrido algún caso de estos». «Hablamos con las personas y muchas veces en sus relatos se detectan situaciones de discriminación y ellas no son conscientes de que lo están sufriendo», añade. 

La entidad «busca atender a todos los casos», porque no tienen límite de personas, por ello ofrecen «un servicio totalmente gratuito, público y por supuesto confidencial». Aclara Pino que «muchas veces las personas tenemos actitudes racistas de manera inconscientes, ya sea por estereotipos o prejuicios». Y plantea una solución: «Trabajar a nivel colectivo y a nivel individual sobre todas estas situaciones que se detecten». Y es que todos deberíamos de hacer lo que esté en nuestras manos para ayudar a que de una vez por todas, el problema de la discriminación pase a ser una cosa del pasado.

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