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Susto del Real Madrid en el 'infierno turco'

 

Cristiano Ronaldo, autor de los dos goles del Madrid, ayer en Estambul. - Foto: AFP

ROBERTO MORALES
10/04/2013

GALATASARAY - 3: Muslera; Eboué (Elmander, m.80), Semih, Gökhan, Riera; Altintop (Amrabat, m.46), Felipe Melo, Selçuk, Sneijder; Umut Bulut (Sarioglu, m.63) y Drogba.

REAL MADRID - 2: Diego López; Essien, Varane, Pepe, Coentrao; Khedira, Modric, zil (Albiol, m.81); Di María, Cristiano Ronaldo e Higuaín (Benzema, m.73).

GOLES: 0-1, m.8: Cristiano Ronaldo. 1-1, m.57: Eboué. 2-1, m.71: Sneijder. 3-1, m.72: Drogba. 3-2, m.93: Cristiano Ronaldo.

ARBITRO: Laurent Lannoy (FRA). Amonestó a Sneijder (20), Eboué (45) y Amrabat (94) por el Galatasaray. Expulsó en el minuto 89 a Arbeloa por el Real Madrid.

El Real Madrid accedió a su tercera semifinal consecutiva de Liga de Campeones tras un susto en el infierno turco , en un partido que dio por sentenciado con un tempranero tanto de Cristiano Ronaldo que levantó a base de fe el Galatasaray que llegó a soñar con la remontada (3-2).

Mourinho sigue devolviendo al Madrid al lugar donde por historia merece estar. Olvidados los problemas del pasado para superar los octavos de final, accede por tercer año seguido a semifinales, señalado como uno de los favoritos tras superar el duro examen del Manchester United y eliminar al Galatasaray.

Llegar a cuartos de final ya tenía suficiente mérito para el equipo turco. No fue rival en toda la eliminatoria hasta que el aliento de su afición lo levantó. Su menor calidad quedó en evidencia en el Santiago Bernabéu pero en el Turk Telekom Arena lo maquilló con otras virtudes.

El Madrid salió sin confianzas. Y fruto de ello llegó el tanto de Cristiano Ronaldo que dejaba la eliminatoria sentenciada. O casi. Los blancos se relajaron, dejaron pasar el tiempo. Y los turcos se revolvieron. Eboué (55), Sneijder (71) y Drogba (72) caldearon el ambiente, poniendo emoción a un partido que no tenía historia. No fue el día de Varane.

El 3-1 encendían las luces de alarma madridistas. Había encajado dos goles en segundos y vio como se podía ir a la calle si mantenía su relajación. Reaccionó y dejó de dar tantas concesiones hasta que Cristiano, otra vez Cristiano, acabó con todo en el minuto 93.