La igualdad entre mujeres y hombres en el trabajo ha salido ganando con la crisis. La cifra de empresas que han elaborado un plan para evitar discriminaciones laborales por sexo ha crecido sustancialmente desde el 2009.

En toda España, el Ministerio de Igualdad estima que un 35% de las empresas de más de 250 trabajadores ya han cumplido con la obligación de tener un protocolo con objetivos de mejora en la equiparación de hombres y mujeres.

IMPULSO DEL NEGOCIO Las empresas que ponen en marcha acciones para equiparar a mujeres y hombres en el trabajo no solo mejoran el clima laboral, sino también el propio negocio, según coinciden sindicatos y fuentes gubernamentales.

Sin embargo, no es suficiente con retoques estéticos para aparentar que una empresa es políticamente correcta, sino que ha de comprometerse a unos objetivos para mejorar la situación laboral femenina. La inexistencia de un registro centralizado de planes impide saber exactamente su implantación, según la secretaria para la Igualdad de UGT, Almudena Fontecha. La visión más aproximada la dan los convenios colectivos.

Según los datos facilitados a este diario por Isabel Martínez, secretaria general de Políticas de Igualdad, la concienciación ha ido en aumento. En el 2009, el 35% de los convenios estatales incorporaban medidas de igualdad y conciliación; en el 2010, más del 65% de los convenios incluyen acciones contra la discriminación. Martínez se escuda en que la ley no prevé la creación de un registro y en que "la CEOE es reticente" a ese control. Y tiene claro, además, que las empresas "han descubierto que su competitividad y productividad aumentan" con los planes de igualdad. "Son el mejor instrumento para corregir todos los desequilibrios", añade.