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Los datos son mejores respecto a 2013

El 23,2% de la población en Extremadura vive en riesgo de exclusión social

 

Imagen de archivo del economato social de Badajoz. -

REDACCIÓN

MADRID
12/06/2019

El 23,2% de la población residente en Extremadura se encuentra en riesgo de exclusión social, según revela el VIII Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en España con datos de 2018.

Según  este estudio, la región es la segunda con una mayor tasa de riesgo de exclusión social, solo superada por Canarias (29%), y casi cinco puntos más que la media nacional, que se sitúa en el 18,4%, según recoge la agencia Europa Press.

A pesar de estos datos, la situación de Extremadura mejora y recorta 7,7 puntos respecto a 2013, cuando la tasa se situó en 30,9%

Además, de este 23,2 por ciento, el 15,8 por ciento de la población extremeña vive en riesgo de exclusión moderada, y el 7,4 en riesgo de exclusión severa. En este último caso, el porcentaje en Extremadura es inferior al de la media nacional, que asciede al 8,8 por ciento.

Según el informe, el tradicional eje norte-sur (un norte rico y un sur pobre) sigue siendo cierto si se piensa solo en términos económicos pero en el ámbito de la exclusión social se consolida el "eje sur-mediterráneo" incorporando Cataluña e Islas Baleares a las comunidades autónomas con un porcentaje de exclusión más alto.

Por orden, las regiones con una exclusión social más elevada son: Canarias (29%), Extremadura (23,2%), Baleares (21,5%), Comunidad Valenciana (20,3%), Cataluña (19,3%), Andalucía (18,6%) y Murcia (18,5%). Por el contrario, las que menos exclusión social presentan son: La Rioja (11,3%), Cantabria (11,8%) y Asturias (14,4%).

Los datos nacionales

En términos globales, 2,1 millones de personas en España viven con la incertidumbre de quedarse sin vivienda, un 4% de los hogares, según el informe, que constata un "enquistamiento" de la exclusión social y refleja que la vivienda se ha convertido en el principal factor para caer en ella.

El estudio, que ha sido presentado este miércoles 12 de julio en la sede de Cáritas Española, en Madrid, ha sido elaborado por la Fundación Foessa, de Cáritas, en concreto por un equipo de 125 investigadores de 30 universidades y 13 organizaciones de investigación, y se basa en una encuesta a 29.000 personas de 11.600 hogares.

De los datos se desprende que un total de 8,5 millones de personas en España están en situación de exclusión social, un 18,4% de la población (casi 7 puntos menos que en 2013) pero todavía son 1,2 millones más que antes de la crisis.

Además, de ellos, 4,1 millones sufren exclusión social severa y más de 1,8 millones forman el grupo de "expulsados" que "acumulan tal cantidad de dificultades y de tal gravedad que exigirían de una intervención urgente". Son el triple que en 2007, cuando estos "expulsados" de la sociedad eran 600.000.

"La exclusión social se está enquistando. Son un 18,4%, 1,2 millones más que en 2007. Esa es la resaca de la crisis, es lo que denominamos la sociedad estancada, un grupo de personas para el que el ascensor de la movilidad social ya no funciona, y no es capaz de parar ni en la primera planta", ha explicado el coordinador del informe, Guillermo Fernández.

La vivienda se ha convertido por primera vez desde antes de la crisis en el principal factor para caer en la exclusión, como consecuencia de la subida del precio de los alquileres, que en los últimos dos años se ha incrementado en un 30 por ciento.

Adelanta así al desempleo que en los últimos años era el primer factor y que se sitúa en segunda posición. Según el informe, el 14% de las personas que trabajan están en situación de exclusión social y uno de cada tres contratos temporales dura menos de siete días.

Fernández también ha precisado que el empleo precario y las dificultades con la vivienda suelen ir unidos. "La mezcla de la baja calidad del empleo y los altos costes de la vivienda es un pack mortal para la gente en situación de exclusión", ha avisado.

En cuanto al perfil de las personas en exclusión, los responsables del estudio no quieren trazar uno que invisibilice algunas realidades. En todo caso, apuntan que, por ejemplo, las familias con niños a cargo están "más expuestas" a la exclusión social. En concreto, de los datos se desprende que el 33% de las numerosas y el 28% de las monoparentales se encuentran en esta situación.

Asimismo, evidencian las "desventajas" de las mujeres destacando la brecha de ingresos en el empleo y en las prestaciones con un "mayor riesgo de empobrecimiento y un acceso más precario a la vivienda". Además, ponen de relieve que la exclusión social tiende a duplicarse en las personas con discapacidad y que el 8,8% de la población ha dejado de comprar medicinas o seguir tratamientos por problemas económicos.

En el lado positivo, el informe muestra que un 48,4 por ciento de la población española está en el grupo de la sociedad integrada, es decir, que no tienen dificultades para sobrevivir y llevan una vida digna en términos materiales. Este porcentaje supone una recuperación a los mismos niveles que antes de la crisis, según los autores del estudio.

Si bien, detectan como novedad que dentro de esta sociedad integrada se está produciendo una reconfiguración en dos grandes sectores: un primer grupo mayoritario que denominan "la sociedad de las oportunidades", que integra a dos tercios de la población; y un segundo grupo que han llamado "la sociedad insegura" en el que están 6 millones de personas.

El coordinador del estudio ha advertido de que 6 millones de personas en España se encuentran "en el filo de la navaja, en la antesala de la exclusión" y pueden caer en ella ante una eventual nueva crisis. Mientras, los que se encuentran en la sociedad de las oportunidades están "en una situación acomodada", muestran "cierta fatiga de la solidaridad" y "consumen en exceso".

El secretario técnico de la Fundación Foessa, Raúl Flores, ha explicado que la fotografía que muestra este informe es "el capítulo final de una trilogía", tras los estudios de 2007 y de 2013, y ha precisado que, aunque la situación "mejora claramente" respecto a 2013, todavía "no se alcanzan" los estándares de antes de la crisis.

"La exclusión se ha reducido en los últimos años, nos aproximamos a la fotografía de antes de la crisis pero no volvemos a la posición de salida. Nuestra imagen como sociedad se parece más a una espiral descendente que a un círculo vicioso. Hoy en día las condiciones de vida son peores que hace 10 años", ha zanjado.