Entidades vinculadas al sector corchero participan en el grupo operativo nacional Biocork, en el que está presente Extremadura, para el control de la plaga de la culebrilla, que está muy avanzada en algunas zonas de España.

Bajo el acrónimo de Biocork, propietarios forestales se han agrupado con administraciones, industria y los principales centros de I+D+i vinculados al sector corchero, para el control de esta plaga que pone en riesgo su competitividad.

El Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (Cicytex) participa en este grupo operativo a través de uno de sus centros adscritos, el Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal, que cuenta con una línea de investigación específica dedicada al control integrado de este insecto.

La sede de la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), en Madrid, acogió la reunión de lanzamiento de este grupo.

Su objetivo es impulsar y desarrollar iniciativas integradoras y de cooperación tecnológica entre todos los miembros para abordar el problema de la pérdida de producción corchera, mediante técnicas innovadoras para el control biorracional de la culebrilla (coroebus undatus).

Se pretende así minimizar los daños causados por la plaga en montes alcornocales distribuidos por todo el territorio español, así como extender y adaptar los avances y novedades en el control biológico de la culebrilla al conjunto de comunidades autónomas productoras, que son Cataluña, Castilla y León, Extremadura, Andalucía y la Comunidad Valenciana.

La plaga de la culebra o culebrilla está muy avanzada en algunas zonas de España, su presencia va en aumento en todos los espacios corcheros mundiales, y en los sitios donde está más presente cae la rentabilidad del alcornocal con el consiguiente riesgo de abandono, y todas las consecuencias negativas que esto conlleva.

En julio, el MAPAMA aprobó la propuesta para diseñar un proyecto de innovación entre las principales organizaciones de propietarios de montes alcornocales y el conjunto de administraciones y organismos de I+D+i vinculados al sector.

Con ella se persigue extender al conjunto de alcornocales de la Península las experiencias e innovación en el control biorracional de la plaga.

España es el segundo productor mundial de corcho y la colaboración entre estos agentes es importante para controlar una plaga que causa daños millonarios al sector.

La mejora de la calidad y de la producción de los montes alcornocales es fundamental, según la Junta de Extremadura, para la conservación de un ecosistema singular, tanto por su valor ecológico, como económico, paisajístico y social.