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TENSIÓN ENTRE ALIADOS

Turquía adquiere misiles rusos a pesar de las advertencias de EEUU

Washington asegura que el armamento ruso es incompatible con los sistemas de la OTAN, de la que forma parte el país

 

Misiles balísticos rusos en el desfile del Día de la Victoria celebrado en Moscú el pasado mes de mayo. - EFE / SERGEI ILNITSKY

ADRIÀ ROCHA CUTILLER
12/07/2019

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y todos los ministros de su gabinete habían dicho ya en mil ocasiones que el trato estaba hecho y que no había vuelta atrás:  Turquía había comprado los sistemas de defensa antiaérea rusos S-400 y estos iban a llegar en julio . 

Estados Unidos —mediante portavoces del Pentágono— ha estado avisando: que Turquía adquiera el sistema de misiles ruso es incompatible con ser miembro de la OTAN —Ankara es miembro desde 1952— y acarreará sanciones. Finalmente, este viernes, ha ocurrido: las primeras partes de los S-400 han llegado a Turquía.

«La entrega de partes del sistema de defensa continuará en los próximos días —ha dicho la presidencia de la Asociación de la Industria de Defensa de Turquía—. Cuando el sistema esté completamente listo, las autoridades competentes empezarán a usarlo de la forma que decidan».

De momento, el Gobierno turco no ha confirmado dónde acabarán desplegados los sistemas de defensa antiaérea, diseñados por los rusos para derribar entre otros, avionesy misiles. Pero infinidad hay rumores: muchos expertos consideran que los S-400 podrían tener como destinación final Ankara.

«Para Erdogan, hay dos motivaciones para comprar este sistema de misiles. El primero y más importante, para protegerse a él mismo y su palacio en caso de un hipotético nuevo golpe de estado. Segundo, la compra de material militar ruso es parte de su huída del bloque transatlántico hacia el bloque autoritario de los países del Este. De esta manera, Erdogan espera matar dos pájaros de un tiro», explica Aykan Erdemir, analista turco.

 INCOMPATIBILIDADES

El Gobierno turco ha dicho en una infinidad de ocasiones que los sistemas de defensa de la OTAN y los S-400 son perfectamente complementarios y que, por lo tanto,  no habrá ningún problema.

Los mandos de la OTAN y los EEUU, sin embargo, no están de acuerdo: «La compra turca de los S-400 rusos es incompatible con el programa de los F-35 [los cazas de última generación de los países transatlánticos]. A Turquía no se le permitirá tener ambos sistemas», dijo la semana pasada un portavoz del Pentágono. Además, Washington teme que Rusia utlice los S-400 vendidos a Turquía para recoger, a través de los formadores, información sobre los F-35 estadounidenses, cazas de última generación de los que Turquía ha comprado 100 ejemplares.

Pero Erdogan parece dispuesto a hacerlo, los medios turcos hablan de este viernes como un día histórico y no hay nada, ya, que pueda parar la compra del sistema de misiles antiaéreo ruso.

Y, tampoco, por supuesto, sus consecuencias: según la legislación estadounidense, el Congreso de los EEUU deberá ahora obligatoriamente imponer sanciones contra Turquía por haber comprado material militar de Rusia.

 FUTUROS PROBLEMAS

«Erdogan espera que su relación personal con Trump sea suficiente para protegerle de las sanciones. Pero está equivocado en asumir que el presidente de los EEUU puede obviar el Congreso en legislación relevante en lo que a las sanciones a Rusia se refiere. Y esto será un error de cálculo enorme de Erdogan», dice Erdemir, que continúa: «Unas sanciones de EEUU precipitarían a Turquía a una crisis económica, dando más fuelle al escepticismo sobre las capacidades de Erdogan de liderar la economía del país»,

Así, si el Congreso estadounidense vota en favor de sancionar Turquía, Trump tendrá que acabar decidiendo entre una serie de posibles 12 medidas. Entre ellas, el presidente estadounidense podría bloquear a Ankara el acceso a los mercados financieros internacionales y denegar visados para los Estados Unidos a oficiales y miembros del gobierno turco.