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Para despedir el festejo grande se degustaron sardinas, panceta, chorizo y vino durante todo el día, que acabó con fuegos artificiales

Las lloronas acompañaron a la sardina y apuran las últimas horas de fiesta

 

Las lloronas. -

(La Crónica de Navalmoral)(La Crónica de Navalmoral) 07/03/2003

La última jornada festiva comenzó el miércoles desde primera hora de la mañana para los vecinos que organizaron las fiestas de convivencia de sus barrios. Este año, la comitiva compuesta por autoridades, vecinos y las tradicionales lloronas que acompañan a la sardina en sus últimas horas salía de la plaza de España para después realizar la primera parada en el Hogar de Mayores. Luego, la comitiva se dirigió al barrio de la Chimenea y continuaron su recorrido por Navarrosa y el barrio de la Paz para terminar con las degustaciones en la plaza de Los Caños acompañando a los vecinos de la asociación Caperjar. El último destino este año fue en la plaza de las Minas, porque han cambiado el lugar donde tradicionalmente se hace la despedida del Carnaval, en la plaza de Rafael Medina debido a la instalación de la caseta de la peña Tornado. Esta obligada modificación de programa originó que muchos vecinos se encontraran perdidos minutos antes de la quema de la sardina, a las seis de la tarde. Después, la alcaldesa de Navalmoral, María Salud Recio fue la encargada de despedir oficialmente el Carnaval 2003 y de desear un feliz Carnaval 2004. MÁS LLORONAS En el último día de carnaval el negro riguroso predominó en las vestimentas de los carnavaleros. Mujeres vestidas de negro de pies a cabeza, velos para ocultar los rostros compungidos y pañuelos para secar las lágrimas, monjas, monaguillos y obispos acompañaron a la sardina en las últimas horas antes de la quema. Los lloros se mezclaron durante el recorrido con el vino, la limonada, las sardinas, panceta y chorizo además de la música carnavalera en un día en el que el tiempo acompañó a salir a la calle. Este año más de medio centenar de lloronas se inscribieron para optar al viaje que sorteó la comisión de fiestas. La reina juvenil del Carnaval, Cristina Amado, fue la mano inocente que sacó de la bolsa el número 219, papeleta que le correspondió a una de las damas infantiles, Nazaret Bravo. La nota destacada de este fin de Carnaval es la participación de la mitad de las asociaciones de vecinos en el entierro de la sardina. La directiva de los barrios Jumisa, el Molinillo, el Cerro y Cinco Barrios anunciaron en las fechas previas al carnaval su ausencia en esta celebración como protesta a las actuaciones municipales que han ampliado el horario de algunos locales nocturnos.