A pocas semanas de empezar los exámenes finales, no todos los alumnos optan por estudiar para aprobar. Impulsados por el miedo a suspender, algunos estudiantes prefieren utilizar prácticas poco ortodoxas en lugar de esforzarse, aprender y aprobar. Pasar el examen sin estudiar es, para algunos de ellos, un chollo puesto que pueden pasar de curso sin sacrificio e intercambiar horas de biblioteca por momentos de ocio.

Los tiempos cambian, la tecnología avanza y el modo para copiar en los exámenes también cambia. La chuleta escrita a mano a base de papel y tinta quedó desbancada con los procesadores de texto, aunque esta forma de copiar está perdiendo adeptos con la aparición del pinganillo.

'Bluetooth'

El aumento del uso de este instrumento entre los más copiones ha obligado a los especialistas del sector a sofisticarse y a reinventar nuevas opciones para copiar. Un pinganillo más pequeño, indetectable, sin cables y que se conecta vía 'Bluetooth'. Esto es lo que ha conseguido el creador de e-pinganillo, que asegura que con este nuevo instrumento los más atrevidos y arriesgados “pueden copiar en los exámenes con más tranquilidad, ya que el sonido llega hasta el oído de forma inalámbrica y esto permite que los profesores no lo vean”.

Por 300 euros

Pero todo tiene un precio. Y aprobar sin estudiar, también. Todos aquellos alumnos que no estén dispuestos a sacrificarse para pasar el examen y prefieran recurrir a estas prácticas tan poco éticas, deberán pagar por un pinganillo de estas características ni más ni menos que 300 euros.