+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

INFORME

Extremadura, de la ayuda anónima al silencio ecologista

  •  Muchos extremeños viajan a Galicia de forma individual, pero no hay colectivos implicados


  •  

    Equipo enviado por Contenedores Badajoz. - Foto:EL PERIODICO

    El presidente del PP cacereño, Angel Carlos Bernáldez. - Foto:EL PERIODICO

    J. A. A. / D. G. MERIDA / CACERESJ. A. A. / D. G. MERIDA / CACERES 08/12/2002

    Extremadura ha respondido de forma anónima, individual y dispersa a la llamada de auxilio de Galicia para limpiar sus costas. Mientras algunos viajan por su cuenta y riesgo y llegan a las playas gallegas dispuestos a luchar con sus propias manos contra la terrible herencia que dejó el Prestige antes de hundirse, ningún colectivo ecologista y social de la región ha organizado grupos de ayuda ni viajes a la zona afectada.

    A pesar de todo han sido numerosos los extremeños que a título personal han decidido viajar hasta la zona afectada a fin de unirse a los miles de voluntarios llegados de toda España. Así, los voluntarios partieron el pasado viernes en sus vehículos desde puntos como Plasencia o Coria y tienen previsto regresar a la región mañana, apurando al máximo el puente festivo.

    A ellos también se suman varios universitarios extremeños que cursan sus estudios universitarios en Salamanca y que participan en una expedición organizada por la propia universidad que se prolongará durante cinco fines de semana. Una de estas universitarias, Elena González, explicaba a este diario que la situación es "desesperante" porque a cada momento "el fuel se multiplica y parece que no has hecho nada".

    También ha colaborado la empresa Contenedores Badajoz, que el pasado viernes envió altruistamente a Galicia un convoy con cuatro camiones y veinte contenedores tras recibir una petición urgente de la compañía que coordina la recogida de desperdicios en la zona centro.

    SIN RESPUESTA ECOLOGISTA

    Por el contrario, las organizaciones ecologistas de la región han reconocido a EL PERIODICO EXTREMADURA que no tienen previsto desplazarse hasta la zona ni organizar equipos especiales. Según explican, la tragedia está "muy lejos de Extremadura" a lo que añaden en tono distendido que ellos son "ecologistas de secano". Aún así, no hay nada definitivo y ni Adenex ni Ecologistas en Acción cierran sus puertas a una posible expedición a Galicia a medio plazo.

    De hecho, este fin de semana se celebra en Andalucía una asamblea estatal de Ecologistas en Acción y en ella se decidirán las medidas a tomar ante la tragedia, entre las que podría estar la organización de turnos de ayuda en las zonas más afectadas de la costa gallega.

    Tampoco se han movilizado de forma conjunta los voluntarios de Cruz Roja en la comunidad autónoma, según fuentes de la organización porque no han recibido instrucciones en este sentido.

    REACCIONES POLITICAS

    Quien sí ha viajado ya hasta Galicia es el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Senado y presidente del Partido Popular en la provincia de Cáceres, Angel Carlos Bernáldez. Junto a otros miembros de la comisión, se reunió con Fraga, que les atendió en su despacho, y después visitaron un centro de recuperación de aves, en la costa de Muxía y en el parque natural de Corrubedo, viendo las consecuencias producidas por el barco petrolero, informa la agencia Europa Press.

    El presidente del PP cacereño muestra su solidaridad con los ciudadanos gallegos y asegura que la situación por la que pasan los mariscadores, pescadores y gentes de esta comunidad tras la mancha de fuel dejada por el Prestige es "preocupante", si bien considera que el Gobierno "ya ha puesto en marcha todas las medidas necesarias para paliar los efectos del desastre".

    Por su parte, el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, tiene claro que criticar la actuación del Gobierno de Aznar ante la crisis del Prestige no es faltar al patriotismo. Y es que, añade, el Gobierno no es España y no se es más patriota por desplegar una bandera de 30 metros.