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El Periódico Extremadura

Daniel Salgado

Es decir

Daniel Salgado

O el uno o el otro

Aunque la información es la misma, no es lo mismo «El PP ha ganado en Andalucía» que «El PSOE ha perdido en Andalucía». Perogrullo, sí. Pero es que no es lo mismo «la supervivencia tras la operación es del 90 por ciento» que «la mortalidad tras la operación es del 10 por ciento», aunque el pronóstico sea el mismo. Y bastaría con preguntárselo al paciente. Es decir: dependiendo del marco, o sea, de cómo se dé la información, su efecto varía, según Kahneman y Tversky, de manera que en Andalucía o ha perdido el PSOE o ha ganado el PP, depende. Y sin que lo hayan tenido en cuenta los votantes, seguro, que solo han hecho o que gane el PP o que pierda el PSOE. Solo.

Con los socialistas, Andalucía habría dejado de ser supuestamente un «lugar de señorío»

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Asimismo, los que lamentan que el PSOE ha perdido, en realidad lamentan que el PP haya ganado. Y a la inversa: los que celebran que el PP ha ganado, en realidad celebran que el PSOE haya perdido. No es tan retorcido. La explicación es Andalucía, ese latifundio. Mientras han gobernado los socialistas, Andalucía habría dejado de ser supuestamente un «lugar de señorío», cuya definición es «lugar sujeto a un señor particular». Por supuesto, cortijos, apellidos y cuadras de caballos, entiéndase, han seguido existiendo, con Chaves, con Griñán, con Susana Díaz y hasta con el alcalde de Marinaleda, squatter de fincas, azote de terratenientes. Como han existido ERTE, por otra parte. Pero el lugar de señorío habría sido menos lugar de señorío. Y eso es lo que lamenta el PSOE de que haya ganado el PP y lo que celebra el PP de que haya perdido el PSOE: que el lugar de señorío vuelva a su esplendor.

Otro lamento y otra celebración (depende) es que Andalucía haga con el PP lo mismo que hizo con el PSOE: 37 años de gobierno. O sea, que el PP se instale en las instituciones naturales del PSOE, como San Telmo, y en sus leales sitios, como Dos Hermanas, durante no se sabe cuánto, pero mucho. Según esta lógica de barras (con b de bar, de botella o de dipsómano), si Andalucía le dio poder hegemónico al PSOE, año 1982, triunfo de Felipe González, Andalucía va a darle lo mismo al PP, año 2022, triunfo de Juanma Moreno. En justa correspondencia, claro. 

Como aún es pronto, los efectos de que o haya ganado el PP o haya perdido el PSOE, según, están recogidos en hipótesis. Una: que el resultado andaluz se trasladará a otras regiones. Dos: que el presidente del Gobierno no quiere hablar con nadie, salvo si llaman de Europa. Y tres: que la política que se haga a partir de ahora en el resto del Estado..., eso.

Falta por saber si Andalucía, que el domingo hizo ganar o hizo perder, o hizo ganar e hizo perder, ha ganado o ha perdido

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