El grupo de rock Artic Monkeys volvió a triunfar hoy en la gala de los Brits -los premios musicales más importantes del Reino Unido- al lograr dos galardones, mientras el ex Beatle Paul McCartney recibió un emotivo homenaje a su carrera. Al igual que ocurrió el pasado año, los Artic Monkeys, una de las primeras bandas que empezaron a hacerse famosas en Internet, hicieron doblete al conquistar los premios al mejor grupo y al mejor álbum británicos por su segundo disco, "Favourite Worst Nightmare".

"Somos los más fantásticos", comentaron los miembros del grupo (Alex Turner, Jamie Cook, Matt Helders, Nick O'Malley) al recoger uno de los dos trofeos, ataviados de tradicionales gorras y tweeds. La desenfadada banda de Sheffield (norte de Inglaterra) se adjudicó así los dos premios a los que era candidata, aunque no le fue a la zaga el conjunto de pop Take That, que se hizo con los Brits al mejor directo y al mejor sencillo por la canción "Shine".

De esa manera, los Take That, que optaban a cuatro trofeos, confirmaron en la noche más esperada de la industria musical británica el éxito de su regreso sin la voz de Robbie Williams, tras su dramática ruptura (los samaritanos tuvieron que abrir una línea telefónica de ayuda a las desoladas seguidoras del grupo) en 1996. "No sentimos tan honrados. Hemos trabajado muy duro durante años", afirmó un trajeado Jason Orange acompañado de los otros componentes de Take That (Gary Barlow, Mark Owen y Howard Donald). También se llevó un par de Brits la banda de rock estadounidense Foo Fighters, en las categorías de mejor grupo y álbum internacionales por su último trabajo, "Echoes, Silence, Patience & Grace".

La velada, que se celebró en el pabellón de Earl Court (centro de Londres) ante unos 8.000 invitados, estuvo presentada por la "familia del rock": el veterano rockero Ozzy Osbourne; su esposa, Sharon; y sus hijos Kelly y Jack. "Esto es lo que yo llamo empezar con un gran culo", dijo la lenguaraz Sharon Osbourne al comienzo del acto, durante el que se sentó en un trono, al igual que su marido, rodeado por dos esculturas de perros gigantes y una gran carabela.

Una de las estrellas más aplaudidas de la gala fue la polémica cantante de soul Amy Winehouse, que volvió a actuar en el Reino Unido y cantó dos canciones ("Valerie" y "Love is a losing game"), tras ingresar en un centro para superar su adicción a las drogas y conseguir el pasado día 10 nada menos que cinco Grammys. También hubo sonadas ovaciones para Kylie Minogue, que interpretó el sencillo "Wow" y, además, ganó el Brit a la mejor cantante femenina internacional, reconocimiento por el que se declaró "muy agradecida".

Homenaje a Paul McCartney

Pero el momento más emotivo de la noche fue, sin duda, la concesión a Paul McCartney de un Brit especial como tributo a su "excepcional contribución" a la música. La música británica es la mejor", señaló McCartney, quien confesó sentirse "enormemente privilegiado" por haber tocado con los Beatles y con el grupo que antecedió al mítico cuarteto de Liverpool, "The Quarrymen".

El homenaje supuso un respiro para el músico, que pasó la semana pasada inmerso en el amargo proceso de divorcio de su segunda esposa, la ex modelo Heather Mills, quien podría llevarse un buen pellizco de la fortuna del cantante, valorada en casi 1.100 millones de euros (unos 1.650 millones de dólares). Pese a todo, McCartney, de 65 años, hizo enloquecer a los invitados a la ceremonia con la interpretación de algunas canciones inolvidables de los Beatles, como "Hey Jude", "Lady Madonna" y Get Back". La inconfundible voz del Paul McCartney puso un broche de oro a una gala en la que también triunfaron Kanye West (mejor solista masculino internacional), Mark Ronson (mejor cantante masculino británico) y Kate Nash (mejor cantante femenina británica).