la zona sigue a la espera de una inversión del ministerio

El cauce de la Ribera se colapsa con el riesgo de desbordamiento

El ayuntamiento admite que urge el arreglo y que con las lluvias podría haber peligro de inundaciones. Salaya incluirá su limpieza en los presupuestos, pese a que el 80% hay que limpiarla a mano

El cauce de la Ribera del Marco presenta este deplorable estado.

El cauce de la Ribera del Marco presenta este deplorable estado. / SILVIA SÁNCHEZ FERNÁNDEZ

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

El Ayuntamiento de Cáceres incluirá en los presupuestos municipales de 2022 una partida para la limpieza de la Ribera del Marco. El alcalde, Luis Salaya, ha anunciado que en estos momentos su gabinete realiza una valoración de las zonas más conflictivas del arroyo, las que están situadas entre la Charca del Marco y el Molino, y que son competencia del consistorio. Del resto se debe ocupar la Confederación Hidrográfica del Tajo, porque esos terrenos son de su responsabilidad.

Salaya admitió que la Ribera «necesita una limpieza antes de que comiencen las lluvias ya que la vegetación existente colapsa el cauce y puede provocar inundaciones y desbordamiento». El alcalde recordó que el pasado 26 de septiembre tuvo lugar la limpieza de los aliviaderos en la zona de la avenida de la Hispanidad, «unos aliviaderos que fundamentalmente se atascan por las toallitas de uso doméstico (higiene de bebés, wc o desmaquilladoras, entre otras)», afeó el regidor.

Acometer la limpieza no es tarea fácil, puesto que un problema añadido es que por su propia fisonomía, la Ribera «debe ser limpiada a mano en un 80% y solo en el 20% restante pueden utilizarse medios mecánicos como retroexcavadoras, miniretroexcavadoras o desbrozadoras de martillos acopladas a tractores agrícolas. Así fue en 2018. Esta situación encarece cualquier actuación que quiera llevarse a cabo», sentenció el responsable municipal.

El alcalde añadió que «hay que tener en cuenta la mala conectividad del área a la que nos referimos, sobre todo entre la red de pistas y senderos y el cauce del arroyo, donde se ejecutarán los desbroces, lo que hace inviable la saca de restos mecanizada».

Entretanto, la Ribera del cauce está llena de zarzas, saucos y mira al cielos, lo que ha vuelto a levantar las críticas de vecinos y hortelanos y ha evidenciado la dejadez que sigue afectando a esta zona verde, que exige de un proyecto urgente de rehabilitación.

De momento, la previsión del del ayuntamiento es actuar en el futuro en 900 metros de los siete kilómetros de la Ribera, los que separan el cruce de San Blas con el de Empresariales (zona que popularmente se conoce en Cáceres como la Ronda de Vadillo).

Para esta legislatura está marcado un plan para la Ribera, que pasa por la creación del Laboratorio de Circularidad Agroalimentaria, que es una iniciativa para poner en valor los productos de las huertas ubicadas en el espacio anexo a la finca de Carvajal.

Se hará a través de la Universidad Popular y a los productos cultivados se les dará una salida en el Mercado de la Ronda del Carmen. Son, en este caso, huertos experimentales y de transformación de los productos para un fin social. El proyecto se preveía desarrollar entre los años 2020 y 2022 con un presupuesto de 730.000 euros.  

El recorrido

Pero lo más visual será el plan de saneamiento. Se trata de una inversión ministerial de 86 millones de euros que se destinarán a mejoras en diversas áreas de la capital, una de ellas la Ribera del Marco. La actuación se centrará en esos 900 metros de Vadillo. El pasado mes de diciembre el pleno municipal aprobó el anteproyecto, que se ha pasado a la Confederación Hidrográfica del Tajo, organismo competente sobre el cauce, para sacar las obras a licitación. El ejecutivo municipal calcula que comiencen en el plazo de dos años.

Esta será, indudablemente, una de las acciones más vistosas de cuantas se han realizado en la Ribera a lo largo de su historia. El propósito pasa por hacer peatonales las huertas, crear una zona de paseo integrada en dos sentidos, con carriles bici, iluminación y el tránsito acuático naturalizado. Para los trabajos no será necesario expropiar terrenos puesto que esa tarea se ha ido realizando durante anteriores legislaturas municipales.

Tras la finalización de las obras, Cáceres tendrá su primer paseo marítimo de agua dulce. Eso marcará el nuevo concepto urbanístico de la capital, respetuoso con el medio ambiente, una actuación capaz de poner en valor el pulmón oculto de la ciudad. De momento, las zarzas siguen ahí, a la espera de ser retiradas, mientras el clamor popular por el arreglo de la Ribera no cesa.