El Festival Amex sigue adelante en Cáceres al refugio de los soportales

Esta tarde cerrarán la programación (18.00) el grupo Lluvia y los alumnos de las escuelas de música de la región.

Las ganas de los músicos pueden con todo, incluso con las primeras lluvias de septiembre. El programa del Festival Amex ha continuado durante la noche del sábado, refugiadas las bandas bajo los soportales del ayuntamiento, y seguirá hoy con las dos últimas actuaciones previstas a las 18.00 horas.

Al anochecer del sábado, el cielo parecía dar una tregua, pero antes del inicio de los conciertos, programados a las diez, volvieron los chubascos. La organización del certamen, a cargo de la Asociación Musical de Extremadura, ya estaba lista para el cambio, consciente de que el Foro de los Balbos no ofrecía ninguna protección ni a músicos, ni a instrumentos ni al público.

No es la primera vez que los soportales del ayuntamiento, los más grandes de la plaza, albergan conciertos de menor formato y otras actividades. Allí se desarrollaron los conciertos de este sábado, a cargo de Julia Lucas, LK Funk, Moneye y River Hakes. No faltó el público, que arropó a los grupos pese al agua y la bajada de temperaturas. El viernes ya habían abierto el festival los componentes de Mendoza, Tocando Techo, Lady Dog y Pitera, que sí pudieron tocar en los Balbos.

Esta tarde cerrarán la programación (18.00) el grupo Lluvia y los alumnos de las escuelas de música de la región. Con ellos, Amex habrá cumplido un año más su objetivo de promover la música en directo, escasa en la ciudad en los últimos años, y dar una oportunidad a los músicos de la tierra de encontrarse frente a frente con el público.

Además, este año se han incorporado los vasos reutilizables a la barra del certamen, situada en el Foro de los Balbos, en una iniciativa de la Asociación de Vecinos Ciudad Monumental apoyada desde el ayuntamiento, con la colaboración de los organizadores del festival y los hosteleros. El objetivo es reducir la huella de este tipo de encuentros en el patrimonio, de modo que la medida tratará de aplicarse también a los sucesivos eventos. Los vasos, que llevan un grafismo de la zona monumental cacereña, son entregados a quienes piden una bebida en la barra y se pueden rellenar.