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El Periódico Extremadura

Fútbol. Segunda RFEF

La plaza del Extremadura, en casa

La vacante azulgrana en la Segunda RFEF podrá ser finalmente cubierta por un club de la región llegado desde Tercera. De momento, cumplir el requisito de hacerse cargo de la deuda resulta inasumible, pero puede ser al final a coste cero

El Diocesano, único extremeño que tiene asegurado su ascenso desde Tercera. CarlaGraw

¿Qué ocurrirá con la plaza del Extremadura UD en Segunda RFEF la próxima temporada? Esa es la gran pregunta. Salvo sorpresa y la más que previsible desaparición efectiva del club almendralejense sería la Federación Española la que decida finalmente sobre el 'heredero' de los derechos. Ello abre una puerta a que un club extremeño se haga con ellos pagando una cantidad, la correspondiente «a la deuda deportiva», según fuentes federativas, cuestión que en estos momentos sería "inviable". Incluso que asciendan, además del Diocesano, éste seguro como campeón, y el Llerenense, que se la juega el sábado ante el Ourense, el Moralo, aunque el problema sería el económico por el montante final de la deuda almendralejense, en principio inasumible. Sin embargo, cabría la opción de que, si no hay quien pague por la plaza, se vuelva a ofertar sin ningún tipo de compensación económica y ahí primaría lo deportivo.

Hay establecidos unos criterios claros: tendrá prioridad el equipo de Tercera «de la misma federación de ámbito autonómico a la que pertenezca el equipo descendido por impago», según la reglamentación. Como segunda opción estaría el club de Segunda RFEF descendido. A partir de ahí, el resto de equipos de Tercera y Segunda RFEF, por este orden.

Todo estaría supeditado al pago de la cantidad que fije la propia Federación Española y, «antes de los tres días siguientes a la resolución de descenso, la RFEF emitirá una circular a fin de que los clubs interesados manifiesten su interés en cubrir la vacante».

Sería un caso similar al del Andorra adquiriendo los derechos del Reus para la temporada 2019-2020. Entonces, el club propiedad del futbolista del Barcelona y empresario Gerard Piqué pagó la cantidad de 452.000 euros por hacerse con los derechos, llegando desde la Tercera catalana. Fue una meteórica ascensión desde que había adquirido el club, un año antes. La deuda del Extremadura, que no se ha conocido aún, se intuye que es sensiblemente mayor. La deuda futbolística incluye salarios de jugadores, cuerpo técnico, arbitraje, con la federación española y autonómica.

El empresario Daniel Tafur aún no descarta que el Extremadura UD pueda buscar un resquicio para seguir con sus derechos en Segunda RFEF asumiendo las deudas en el proyecto Extremadura 1924. De momento, está comprando la unidad productiva pendiente. «Siempre tendrán prioridad los equipos con mejor derecho deportivo», se especifica también en la reglamentación en vigor. De momento, Llerenense y Moralo estarían empatados con 55 puntos totales. Hasta que no se terminen los ‘playoffs’ de ascenso no se podrá especificar claramente sobre si hay opciones de que algún club extremeño pueda hacerse con los derechos del Extremadura, si es que no hay ‘milagro’ anterior y éste sobrevive en la cuarta categoría.

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