169.086 ALUMNOS DE LA REGIÓN HAN VUELTO ESTE LUNES A LAS AULAS

Los comedores escolares marcan el inicio de curso en Extremadura: dejan de ser gratis para todos

Educación financiará 15.493 plazas pero hay 2.126 solicitudes más. Estos solo recibirán el servicio si lo pagan

Quedarán fuera de esta gratuidad los concertados y tendrán preferencia las familias vulnerables, como antes

La consejera de Educación, Mercedes Vaquera, este lunes en el colegio Dulce Chacón de Cáceres.

La consejera de Educación, Mercedes Vaquera, este lunes en el colegio Dulce Chacón de Cáceres. / Carla Graw

Los comedores escolares han marcado este lunes el inicio del curso escolar en la región. La ley de presupuestos regionales para este 2023 aprobada en la anterior legislatura recoge que este servicio será gratuito para todos los alumnos, pero finalmente no será así. El Ejecutivo autonómico solo financiará ahora los menús a 15.493 alumnos, pero hay otras 2.126 solicitudes más, cuyas familias tendrán que abonar el servicio si quieren recibirlo. Supone un desembolso de unos 125 euros al mes por cada hijo, después de que el menú haya subido a 5,69 euros al día por el incremento del precio de los alimentos.

Ante esta situación Educación llevará a cabo una baremación para decidir a qué alumnos les corresponde la gratuidad de este servicio y a cuáles no, tal y como se venía haciendo antes de que se decidiera financiarlo. De esta manera se valorará la renta económica familiar, el uso del transporte escolar y la necesidad de conciliación; los dos primeros requisitos tendrán prioridad. No obstante este curso se ofrecerán 4.493 plazas gratis más de las que había antes.

 «Ha habido 17.619 solicitudes, pero las plazas gratuitas que se ofrecen son 15.493, hay un excedente de 2.126 plazas. Solo en los últimos cuatro días se han recibido 475 solicitudes. Siempre hemos dicho que nadie se va a quedar sin comedor, para nosotros es muy importante la conciliación familiar y la vida laboral pero, tal y como estaban establecidos en la instrucción en los presupuestos de la consejería, gratis no podían ser para todos», especificó ayer la consejera de Educación, Mercedes Vaquera, que visitó el colegio Dulce Chacón de Cáceres.

Su departamento ha negociado con las empresas de catering para que esas 2.126 familias que van a pagarlo de su bolsillo, abonen el menú al mismo precio que lo hace la Junta de Extremadura (5,69 euros). «Los que se quedan pagando es porque tienen una situación económica para poder pagar. De hecho la preocupación que manifestaba el 99% de los padres era por problemas de conciliación. La mayoría de las cartas que hemos recibido nos decían que no les importaba pagar pero que no podían quedarse con los niños en casa», incidió Vaquera.

Doble turno y más espacios

No dejar a ningún alumno sin comedor escolar va a suponer también cambios en los propios centros, ya que no todos tenían espacio suficiente para poder asumir ese exceso de estudiantes. Han sido 27 los que han tenido que hacer un encaje de bolillos para reubicarlos. Y no ha sido fácil. A modo de ejemplo, solo en el de Cerro Gordo de Badajoz sobraban 115 estudiantes. Finalmente se ha tomado la decisión de, en unos casos, doblar turnos en las comidas y, en otros, habilitar dependencias destinadas a la formación para poder dar cabida a todos los usuarios, apuntó la consejera de Educación.

Esto va a conllevar además un sobrecoste a la Junta de Extremadura, que va a tener que asumir los contratos de los monitores que necesiten trabajar más horas para atender a todos los alumnos. «Va a suponer un exceso de presupuesto pero está mucho antes atender al compromiso de las familias que asumir ese precio», afirmó Mercedes Vaquera. La gratuidad, no obstante, solo llegará a los comedores gestionados por la administración, por tanto este año no se subvencionarán tampoco plazas en los concertados, como ya se hiciera entre enero y junio del año pasado.

Comer en el ‘cole’ cuesta 125 € al mes. Frempa pide que se amplíe el presupuesto para que nadie pague

Desde la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Freampa) aplauden que finalmente ningún alumno se vaya a quedar sin servicio, pero exigen que sea gratuito para todos. «Es insuficiente, reivindicamos la gratuidad que ya se nos dijo en enero. Desde la federación buscamos una educación pública de calidad y esto pasa por derechos como es el transporte, el comedor o los libros. Agradecemos que ninguna familia se quede sin servicio pero lo que pedimos es que se incrementen las partidas para poder darlo gratis», apunta la presidenta del colectivo, Maribel Rengel.

Críticas de la oposición

La medida también fue criticada por la oposición. Desde el PSOE calificaron ayer de «caos» la vuelta al cole «con llamamientos de docentes hasta la semana pasada, familias sin conocer aún la cuantía de las becas de libros de texto, más de 2.100 menores excluidos de la gratuidad del comedor y las rutas de transporte escolar sin salir». En concreto, en cuanto a los comedores, los socialistas aseguran que «es un derecho universal y gratuito que deben tener todos los niños y niñas y ellos (el PP) lo han revertido». «La solución de Guardiola es que el quiera comedor se lo pague, en lugar de tener capacidad de previsión y reconocer un derecho universal», añadieron.

Reencuentro con los compañeros en el Miralvalle de Plasencia.

Reencuentro con los compañeros en el Miralvalle de Plasencia. / EL PERIÓDICO

Unidas por Extremadura, por su parte, criticó que el PP elimine impuestos «para favorecer a una minoría privilegiada a costa de servicios como este, que son irrenunciables para la conciliación de la vida laboral y familiar de las familias y que permiten que algunos niños tengan una comida completa del día». Denunció además que la Junta de Extremadura recae con esta medida en un incumplimiento porque, según recordó su portavoz, Irene de Miguel, «la ley de los presupuestos regionales para 2023 recoge textualmente que el servicio de comedor será gratuito para todos los usuarios que tengan plaza».

Las becas de libros de texto era otro de los asuntos pendientes antes del comienzo del curso. Se han concedido tarde, lo que ha llevado a que muchos alumnos inicien este año las clases sin el material. Finalmente se beneficiarán de ellas 51.683 estudiantes, con una partida de 6 millones de euros.

El curso se ha iniciado asimismo con 88 obras en marcha, con un presupuesto de 33 millones de euros. Este año está previsto que finalicen las de nueve centros educativos. Son las de Los Arcos, de Malpartida de Cáceres (3,5 millones de euros), el IES Jálama, de Moraleja (3 millones), Antonio Machado, de Zafra (2.5 millones), el IES San Fernando de Badajoz (2 millones), Emérita Augusta (2 millones), San Miguel Arcángel, de Plasencia (2 millones), Virgen de Barbaño, de Montijo (1,4 millomes), el IESO Val de Xálima, de Valverde del Fresno (1,4 millones) y la nueva Escuela Oficial de Idiomas en Navalmoral de la Mata (1,5 millones).

Primer día de clase en el Trajano de la capital autonómica.

Primer día de clase en el Trajano de la capital autonómica. / EL PERIÓDICO

Por lo demás la mañana transcurrió con normalidad en los centros escolares, solo se registró una incidencia en el colegio de Montemolín (Cáceres), donde se fue la luz durante parte de la mañana, pero se solucionó. En total este lunes se incorporaron a las aulas 169.086 estudiantes. Entre los niños de Cáceres había nervios y caras de sueño y sentimientos encontrados entre los padres. «Los niños tenían muchas ganas de volver, esta noche les ha costado dormir pero a nosotros nos cuesta volver a esta rutina de las prisas», decía una madre que acaba de dejar a sus dos hijos en el colegio Licenciados Reunidos. Se quejó además del desembolso este septiembre: «Hemos tenido un gasto de casi 1.000 euros entre los dos niños, los libros están muy caros y el material escolar mucho más», dijo. Aquí los centros públicos han comenzado a su horario habitual pero los concertados han escalonado las horas de entrada y de salida.

Ya sin obras en Árias Montano

En Badajoz los alumnos del colegio Árias Montano volvieron a las aulas ya con la obra terminada; solo a falta de la pintura del patio, pero a los padres parece que ya no les preocupa, después de todo por lo que han pasado hace unos meses. Los primeros alumnos en entrar este lunes fueron los de sexto curso, el último en su colegio. José Luis Olivera tiene a su único hijo, Flavio, y ya no le preocupa la situación de las instalaciones «porque la obra está casi terminada, el año pasado fue más preocupante porque estaban por medio». Su hijo ha empezado «con mucha ilusión, él está muy contento porque es el último año aquí y después pasa al instituto». Calcula que se ha gastado unos 300 euros en libros y material y ropa. Esta mañana Flavio se ha levantado «superpronto» y quería volver para ver a sus amigos y porque «mañana que es mi cumpleaños». Informa Ascensión Romasanta.

Alumnos, ayer a la entrada del colegio Árias Montano de Badajoz.

Alumnos, ayer a la entrada del colegio Árias Montano de Badajoz. / EL PERIÓDICO

En la capital autonómica el curso se ha iniciado sin incidencias. «Mis hijas tenían muchas ganas de volver al colegio, ya tocaba retomar la rutina», manifestaba María Barco, madre de dos alumnas del colegio Trajano. Este es un de los colegios públicos en los que la demanda para el servicio de comedores escolares ha superado la oferta. «Mi hijo es usuario del comedor desde hace tres años. Desde que el año pasado pusieran la gratuidad se ha apuntado muchísima gente y los que estábamos haciendo uso, nos hemos quedado fuera», ha denunciado a este diario Luis Zarallo, padre de un alumno. «Nos han dicho que ahora tendremos que gestionarlo directamente con la empresa del catering y que pagando podemos entrar. No se han publicado los criterios por lo que se han elegido a unos niños y a otros no», indicó.

Lo mismo le ha pasado a Siran Simonyan, madre de una alumna del Trajano. «Queríamos solicitar el comedor, pero al ponerlo gratuito se han apuntado tantos padres que nos hemos quedado fuera, así que de momento tendremos que buscarnos la vida. Nos dijeron que había 120 plazas y se habían apuntado 150», explicó, informa Carmen Hidalgo.

Quejas en Almendralejo

Normalidad también en Almendralejo, donde tan sólo ha habido algunas quejas con el repintado de algunos pasos de peatones cercanos a los colegios para salvaguardar la seguridad de los alumnos y familiares. Sí ha habido discrepancia en las previsiones, especialmente en algunos equipos directivos de los colegios. Las listas para la cobertura de plazas de las aulas matinales y los comedores escolares han llegado muy justas a los centros con respecto al inicio de las clases y eso ha trastocado la organización interna de algunos colegios. Muchos están desbordados.

Hay quejas además en cuanto a la escolarización pues en Almendralejo se da un problema que afecta principalmente a muchas familias de temporeros, que utilizan el plazo de septiembre para escolarizar a sus hijos. En este sentido, sí se les puede garantizar una plaza en centros escolares porque hay más oferta que demanda, pero no se les puede garantizar que los hermanos vayan juntos al mismo centro escolar. Suelen ser familias muy numerosas y, en muchos casos, no hay plazas para todos los hermanos en los mismos colegios, lo que supone tener que dividirlos, informa Rodrigo Morán.

Los padres despiden a sus hijos en el Ortega y Gasset de Almendralejo.

Los padres despiden a sus hijos en el Ortega y Gasset de Almendralejo. / EL PERIÓDICO

En Miajadas la nota discordante estuvo en el IES Gonzalo Torrente Ballester, cuyas obras están paralizadas desde el primer trimestre de este año ante la renuncia de la empresa adjudicataria (la Junta he tenido que rescindir ya nueve contratos porque las constructoras se niegan a ejecutar las obras por el incremento del coste de los materiales). Debido a esta circunstancia la educación secundaria sigue dividida en dos edificios separados por 300 metros. «Esto nos plantea si la tardanza supone un quebranto para el bienestar de la comunidad educativa de Miajadas», señaló el alcalde, Antonio Díaz. Informa Samuel Sánchez.

También en obras empezó ayer el colegio Inés de Suárez de Plasencia, donde se mejoran la fachada, las aulas y el patio. Esta situación ha obligado a aglutinar a los alumnos de varios cursos en un mismo aula. «Teníamos grupos de 14 o 15 alumnos y en este inicio de curso ahora tenemos clases de 30 alumnos, aprovechando que contamos con aulas grandes. Será de manera excepcional y muy temporal, sólo un mes y medio», explicó su director, Ernesto Fernández. Informa Álvaro G. Morato.

Este martes habrá un nuevo inicio de curso, esta vez para los alumnos de Bachillerato. El miércoles volverán a las aulas los de las enseñanzas artísticas y el jueves los de primer curso de los ciclos de Grado Medio y Superior de Formación Profesional.