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Fundación Princesa de Girona // El acto en el complejo Cultural San Francisco

La reina respalda en Cáceres el talento emprendedor de los jóvenes

El Brocense gana el Reto de Innovación por un proyecto para prevenir la soledad de los mayores. La gaditana Begoña Arana se alza con el Premio Social por su lucha contra la exclusión social

 

La reina junto a los jóvenes participantes del reto. - FRANCIS VILLEGAS

La reina Letizia, ayer en el Claustro del Complejo Cultural San Francisco, asiste al Reto de Innovación Disruptiva. - FRANCIS VILLEGAS

El Auditorio del Complejo Cultural San Francisco, elefantiásico edificio levantado en 1472, se convirtió ayer en la sede del emprendimiento y el talento durante el acto de proclamación del Premio Social 2019 de la Fundación Princesa de Girona, que presidió Su Majestad la Reina Letizia. La presencia de la Casa Real, en la que fue la segunda visita oficial de la monarca desde 2015 a la capital cacereña, sirvió para respaldar el trabajo de los jóvenes y reivindicar su papel fundamental en la construcción de una sociedad mejor y más justa. Y una de esas jóvenes es precisamente la gaditana Begoña Arana Álvarez, que se alzó con este galardón tras la deliberación del jurado, que destacó de la premiada «su compromiso social para mejorar la realidad que le rodea».

Si algo empondera a Begoña Arana es su capacidad de gestión y resiliencia en la recuperación del Nuevo Hogar Betania, situado en La Línea de la Concepción y dirigido a generar oportunidades en un contexto socioeconómico de altísima vulnerabilidad; y en un momento histórico que requiere de espacios de referencia donde las personas puedan convivir y sentirse parte de un planeta más digno e igualitario.

Un problema familiar de última hora impidió a la premiada estar presencialmente en el acto, pero las 400 personas que abarrotaban el Auditorio franciscano aplaudieron y ovacionaron su intervención telefónica, cargada de sentimiento y verdad. «Este tipo de honores -confesó- sirven de mucho y me ayudan a seguir luchando por una sociedad más justa y por el cumplimiento de los derechos fundamentales en la frontera entre África y España», una labor que Arana definió «como ardua e incesante».

Begoña Arana Álvarez (La Línea de la Concepción, 1985) es diplomada en Trabajo Social y licenciada en Criminología y Seguridad Pública por la Universidad de Cádiz. Ha realizado diferentes estudios de postgrado relacionados con los servicios sociales, la seguridad pública o la resolución de conflictos.

Desde los 17 años ha trabajado para las personas más desfavorecidas dedicando una gran parte de su tiempo en buscar alternativas para mejorar la vida de quienes más lo necesitan, en lugares como el Centro Penitenciario de Algeciras o como miembro del equipo de prevención de maltrato Infanto-juvenil del Campo de Gibraltar. En la actualidad es la directora de Nuevo Hogar Betania, una asociación sin ánimo de lucro nacida en 2011 cuya misión es atender a cualquier persona que se encuentre en situación de exclusión social como gentes sin hogar, reclusos y exreclusos, inmigrantes, mujeres víctimas de trata de seres humanos, familias o inmigrantes.

Este año la dotación del premio es de 20.000 euros, el doble que otras ediciones para conmemorar los 10 años de vida de la fundación. También se ha creado un nuevo reconocimiento internacional que premia la trayectoria de jóvenes de cualquier país del mundo en cualquiera de las otras cuatro categorías (Empresa, Artes y Letras, Social e Investigación Científica) y que se dará a conocer en Girona.

La Fundación está compuesta por 90 organizaciones empresariales que forman lo más granado del tejido industrial y empresarial del país. La institución la crean la Fundación Gala Salvador Dalí, Caixa Girona, Fundación La Caixa y la Cámara de Comercio de Girona con la intención de respaldar a los jóvenes. En sus orígenes, se dirigen a la Casa Real para que el entonces Príncipe de Asturias y Girona asuma la presidencia de honor. Ayer, el presidente de la entidad, Francisco Belil, destacó la importancia del acto celebrado en Cáceres por cuanto que reúne a jóvenes que son modelos a seguir, faros y referentes más allá de esa parte de la sociedad que premia el dinero fácil. Estos jóvenes, en cambio, representan valores «y desde la fundación -recordó Belil- nos acercamos a ellos e intentamos apoyarlos». Entre los premiados, el presidente citó la presencia de dos mujeres investigadoras extremeñas, Guadalupe Sabio y María Escudero, galardonadas en 2012 y 2018.

SIN PREJUICIOS / Quien llegue a esta fundación con prejuicios elitistas está más que equivocado. Por contra, lo de ayer fue toda una lección de solidaridad, de ideas, de proyectos que pueden verdaderamente cambiar el mundo. Y es que Begoña Arana se suma a la lista de premiados por la Fundación en esta categoría, en la que figuran Pere Barri Soldevila, doctor y Premio Social 2011, Edgar Vinyals Rojas, emprendedor social y Premio 2012, Felipe Campos Rubio, director de la Asociación Educativa Ítaca y Premio 2013, Mohamed El Amrani, emprendedor social y Premio 2014, Héctor Colunga Cabaleiro, de la Fundación Mar de Niebla de Gijón y Premio 2015, Luz Rello Sánchez, lingüista fundadora de Change Dyslexia y Premio 2016, Míriam Reyes Oliva, arquitecta y fundadora de la oenegé Aprendices visuales y Premio 2017, y Arancha Martínez Fernández, impulsora de la oenegé It will be y Premio 2018.

En el caso de Arana, el jurado, reunido en el Complejo Cultural San Francisco para la deliberación, estuvo integrado por Joaquín Alcalde (director de la oenegé Cives Mundi), Roser Batlle (pedagoga y emprendedora social), que ejerció de presidenta del jurado, Antoni Bruel (coordinador general de Cruz Roja en España), Consuelo Crespo (expresidenta de Unicef España), José Moncada (fundador de la Bolsa Social), Sebastián Mora (profesor de universidad), el padre Ángel (presidente de Mensajeros de la Paz), Maravillas Rojo (presidenta de Abacus) y Héctor Colunga, que actuó como secretario.

En la proclamación del premio (a la que entre otras autoridades asistieron la alcaldesa, Elena Nevado, el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, y la ministra de Sanidad, Luisa Carcedo), la directora general de la Fundación, Mónica Margarit, recomendó a los empresarios y a los jóvenes que se unan a los más de 4.000 chavales que ya trabajan para mejorar su empleabilidad junto a las empresas del patronato. Por ello, Princesa de Girona premia la trayectoria ejemplar de jóvenes de más de 30 años. Porque talento y seguidores no son lo mismo y porque se necesitan más emprendedores y menos influencers, la Fundación contribuye a descubrir a jóvenes normales que hacen cosas extraordinarias, que no les da miedo jugar fuera de casa, que se preparan para cambiar las cosas, porque lo que está en manos de todos nosotros es el presente. Todo ello impulsados por los profesores, puesto que un docente que no se forma no es un profesional convencido; debe ayudarte a soñar.

No hemos de caer en la generalidad de que vivimos en un mundo ‘nini’. La tendencia debe ser justamente la contraria, los jóvenes ‘sisi’, los que sí estudian, los que sí trabajan. Algo de eso consiguió ayer el emprendedor en serie Xavier Verdaguer, que antes de la proclamación del premio, dirigió junto a su equipo del Imagine Creativity Center, el ‘Reto de Innovación Disruptiva’. Más de 180 estudiantes extremeños de 16 a 24 años, procedentes de ocho centros, participaron en esta actividad que les proponía plantear ideas para prevenir la soledad de las personas mayores. Los jóvenes, organizados por equipos, compitieron empáticamente proponiendo fórmulas, proyectos, empresas, campañas de sensibilización... alrededor de temas que preocupan a quienes viven solos, cualquiera que sea su origen y condición: la dependencia de los demás y la soledad.

Alumnos de 1º de Bachillerato de Ciencias del Instituto El Brocense (su profesora es Nieves Franco) se alzaron como ganadores con su propuesta ‘Conviven’. El grupo, compuesto por Natalia León, Elsa Rodríguez, Alejandro Fuentes y Teresa Iglesias, propusieron un proyecto basado en la convivencia de las personas mayores con migrantes para resolver la soledad que sufren ambos colectivos, el primero por edad y el segundo por ser extranjeros. El planteamiento es ‘crear’ una familia de acogida para quienes llegan a España sin oportunidades y con un sentimiento de soledad, en casas de las personas mayores que vivan solas, y estas ayudarles en su proceso de integración y aprendizaje del español.

El reto de Verdaguer, que presenció la Reina en el claustro del San Francisco, dura tres horas. En ellas los chicos experimentan de qué va esto de emprender. Crean una especie de start-up basada en la metodología Lombard, que dice que para llegar a una buena solución tienes que pasar por cuatro fases: la inspiración, la generación de ideas, su validación y la capacidad de comunicarlas bien.

En el acto participó igualmente el humorista y periodista Juan Carlos Ortega, ganador del Premio Ondas 2016 (conduce ‘Las Noches de Ortega’ los sábados a la 01.30 en Cadena SER), que ironizó sobre la hipérbole que aplicamos ridículamente a las palabras. Para ello realizó una entrevista ficticia en la que al otro lado del teléfono estaba el supuesto responsable de una oenegé que a cada pregunta que Ortega le formulaba, éste le replicaba: «Ahora no se dice ayudar, se dice cooperar, ahora no se dice inmigrantes sino migrantes, ahora no se dice ellos sino nosotros, ahora no se dice ‘personas que lo pasan mal’ sino ‘personas que viven en situación de desigualdad’»... Cansado, Ortega estalló: «¿Qué le pregunto entonces?», a lo que el entrevistado disparató: «No me grite, fascista, fascista».

Por eso Ortega defendió el papel de los jóvenes frente a una sociedad cada vez más desquiciada. «Sois necesarios», les dijo justo el día antes de que la Fundación organice a las 12.00 de hoy en el Salón de Grado de la Facultad de Empresa de la Universidad de Extremadura la presentación del programa de orientación profesional ‘Rescatadores de talento’, una plataforma que promueve y facilita la empleabilidad a partir de ayudas a la movilidad, servicios de mentoring, formación y bolsa de trabajo, entre otras acciones, y que cuenta ya con cerca de 4.000 jóvenes inscritos. La presentación incluye la presencia de ejecutivos de empresas, jóvenes extremeños y mentores que forman parte del programa.

En 2018, la Fundación Princesa de Girona destinó 2,8 millones de euros a programas en beneficio de los jóvenes. Ayer siguió impulsando una trayectoria y, como bien dijo su presidente: «Si el futuro está en vuestras manos, estamos tranquilos». H

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