Si la solidez y prestigio de un organismo se miden por la contundencia de su sede, el Instituto Cervantes tiene la salud de un acorazado. No hay más que observar los muros, pilares y cámaras de seguridad del edificio que lo acogerá a partir de ahora.

Es un inmueble de Madrid construido en los años 10 para albergar al Banco Español del Río de la Plata y que, en la segunda mitad del siglo XX, acogió las oficinas centrales del Banco Central y Central Hispano.

El edificio de las Cariátides, como popularmente se conoce, se convierte en el buque insignia del Instituto Cervantes, su "primera sede verdadera", según subrayó ayer César Antonio Molina, director de esta institución creada hace 15 años. Se inaugurará hoy con la presencia de los Reyes y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Molina destaca la función del nuevo centro como "una fábrica permanente de ideas y actividades en conexión con los 60 centros que este organismo tiene en todo el mundo y que al final de la legislatura ya serán 70". Por ello, no será únicamente un centro cultural, sino "la sede de una institución cultural y educativa que actuará como pulmón y corazón de los centros repartidos por todo el mundo".

El Instituto Cervantes está presente en 38 países y su presupuesto en el 2006 ha sido de 68,61 millones de euros, que se verán incrementados en un 26% el año que viene, en que alcanzarán los 86,41 millones. El inmueble, de 18.000 metros cuadrados, fue proyectado en 1910 por Antonio Palacios y Joaquín Otamendi, está localizado en la esquina de las calles Alcalá con Barquillo, de Madrid, y es propiedad de Patrimonio del Estado.

EXPANSION El Instituto Cervantes está presente en 38 países, y la prioridad de su director es la "expansión". Así, habrá cuatro nuevas sedes en Brasil a lo largo del 2007 (Brasilia, Bahía, Porto Alegre y Curitiba), con lo que este país tendrá ya nueve centros Cervantes.

También se abrirán próximamente sedes en Tokio, Nueva Delhi, Shanghái, Seúl y Sidney, y se reforzará la presencia en cinco ciudades estadounidenses (Houston, San Francisco, Los Angeles, Boston y Washington). El Cervantes trabajará también para estar presente en ciudades europeas como Oslo, San Petersburgo y Fráncfort.