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este domingo

El Mundial de ciclismo, nuevo reto para Valverde

El circuito de Imola acoge un campeonato que debía celebrarse en Suiza con el corredor murciano como líder español y con Van Aert como principal favorito

 

Alejandro Valverde, seguido por Marc Soler, durante un entrenamiento en Italia. - RFEC

Sergi López-Egea
25/09/2020

El ciclismo rueda al compás de los pedales, de forma compacta, sin tregua y enlazando competición tras competición sin casi tiempo para recobrar el aliento. Si aún no hace una semana Tadej Pogacar entraba triunfante en París, el domingo ya se disputa el Mundial y el próximo sábado, en Palermo, se inica el Giro, que enlazará con la Vuelta y pondrá fin a un calendario ciclista que explotó, como tantas otras cosas, en primavera, por culpa de la condenada pandemia.

De hecho, el Mundial es la única competición que ha mantenido las fechas previas al covid-19. Pero no así el escenario previsto, que no era otro que la ciudad suiza de Martigny. Pero las autoridades del país cancelaron el evento porque muchos participantes no tenían la autorización debida para entrar en Suiza. Deprisa y corriendo Italia se ofreció e ideó celebrar solo las pruebas profesionales masculinas y femeninas en el circuito Enzo y Dino Ferrari de Imola, porque allí ya estaba todo preparado y las instalaciones reservadas para la Fórmula 1 servían igual para los ciclistas.

BURBUJA SANITARIA

Y allí en Italia, con idénticas burbujas sanitarias a las exhibidas en el Tour, se encuentran la mayoría de estrellas que corrieron la ronda francesa, junto a las que se están preparando para el Giro. Y allí, desde París, sin tiempo para ver a la familia, se encuentran los ciclistas españoles, con Alejandro Valverde a la cabeza, con el estreno de Mikel Landa en la selección y también con otros destacados participantes de la Grande Boucle como Enric Mas, Marc Soler, David de la Cruz o Jesús Herrada. Y un objetivo, difícil pero no imposible, que no es otro que volver a intentar vestir a Valverde, con 40 años, con el jersey arcoíris, el que identifica al campeón del mundo, y que el corredor murciano consiguió hace dos temporadas.

"Le agradezco que se reservara en la última contrarreloj del Tour, que Valverde corriera pensando ya en el Mundial", afirma desde Imola, Pascual Momparler, seleccionador español, quien no hace otra cosa que repetir que, al margen de las opciones del veterano corredor español, este Mundial tiene a un favorito claro y que no es otro que el corredor belga del Jumbo Wout van Aert, en una forma exquisita, tras un Tour magnífico y un mes de agosto todavía mejor, donde ganó la Strade Bianche y la Milán-San Remo. Por si fuera poco, este viernes, evidenció que el Tour no le ha pasado factura, al terminar la prueba mundialista de contrarreloj en segunda posición tras el italiano Filippo Ganna y por delante del suizo Stefan Küng, que completaron el podio de Imola.

UN DURO TRAZADO 

A todos el domingo los aguarda un circuito de 28 kilómetros, al que darán nueve vueltas hasta completar 258 kilómetros, duro, aunque no tanto como el que se había preparado en Suiza, y que tendrá el asfalto automovilístico como punto de llegada para proclamar al campeón del mundo.

"Va a ser un Mundial muy duro con una selección española que llega muy en forma. Me preocupa el tiempo porque no está clara la previsión con la que nos vamos a encontrar. Yo estoy muy motivado pero enfrente hay corredores a los que será muy complicado batir. Va a ser un Mundial donde la estrategia a seguir va a ser muy importante", comentó Valverde desde Imola. Un Mundial, donde aparte de Van Aert aparecen otros rivales temidos entre los que destaca, sobre todo, la pareja eslovena Pogacar-Primoz Roglic, el dúo de moda.