+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Cartas al director

Día de la mujer

 

Alba Morillo Moruno

Azuaga (Badajoz)
12/03/2019

Soy mujer. Somos mujeres pero, sobre todo, somos seres humanos. Esto no es una guerra o un conflicto armado donde el principal enemigo es el hombre. Por ello, prefiero definir este día como «la lucha de personas cuya única victoria será alcanzar la igualdad». ¿Os suena esa palabra? Sí, igualdad en derechos y deberes, en salarios, o en oportunidades... En definitiva, en la vida en general. Una vida que, por cierto, merece ser respetada y, para ello, debemos entender que «no es no», que las violaciones y muertes deben acabar sin importar tu sexo, religión o creencia. Que nadie se convierte en más fuerte sembrando el miedo. Quiero ser libre cuando, simplemente, salga a la calle o me vaya a otro continente, a la hora de decidir sobre mi cuerpo, mi ropa, mis aspiraciones y mis decisiones. Una mujer no es más mujer por seguir unos cánones, y ya no hablo sólo del físico, sino también de actitud. Hombres y mujeres debemos entender que todo lo que realicemos es por el simple hecho de gustarnos a nosotras mismas y no por impresionar a alguien. Nuestro sueño es convertirnos en presidentas, directoras de nuestras propias empresas, científicas, arquitectas o futbolistas. Me da igual qué ámbito elijamos, pero necesitamos ver cumplidos nuestros sueños sin que nadie nos ponga malas caras por aquello que hemos decidido, sin que en una entrevista de trabajo se contrate primero a un hombre por el hecho de pertenecer a ese sexo y sin que nos digan que ese puesto no es apto para mujeres.

Algunos años atrás, recuerdo cuando leí por primera vez acerca de Marie Curie, mujer que rompió todos los esquemas al convertirse en la primera persona que recibió el premio Nobel en diferentes especialidades: Física y Química. Su vida me impresionó pero, sobre todo, me hizo darme cuenta de la fortaleza que albergamos las mujeres, las ganas de luchar por conseguir esa igualdad, el poder convertirnos en jefas de nuestras propias vidas y alcanzar la cima orgullosas de lo que hemos conseguido.

Quiero que este texto vaya dedicado a todas las mujeres que perdieron la vida a manos de sus parejas, exparejas o monstruos que, sin siquiera conocer, se cruzaron en sus caminos. A todas las que luchan y alzan la voz por conseguir esa homogeneidad en todos los ámbitos de la vida pero hoy, sobre todo, a nivel laboral. A todas las que tienen miedo al volver a casa. A las que no dan explicaciones por su forma de vestir. A las que dijeron «basta» a las amenazas y a las que aún no lo han hecho por ese maldito miedo que las envuelve. A las que trabajan cada día más horas aún sabiendo que su sueldo es más bajo que el de los hombres. En conclusión, a todas vosotras, porque hoy somos más fuertes que nunca y queremos trabajar en nuestro propio futuro.

   
1 Comentario
01

Por pagafiestas 18:16 - 12.03.2019

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

De acuerdo con su artículo, con un pequeño añadido: Igualdad sin criminalizar al hombre, como persiguen las que alguien definido como feminazis, muchas de ellas presentes en la manifestación del 8-M. Un detalle de esa verdadera igualdad, que se le ha pasado por alto tal vez sin darse cuenta, es que el propio marido de Marie Curie intercedió ante la propia Academia que concede los Nobel para que le fuese concedido el premio a su mujer y no a él, al ser ella la verdadera autora de los estudios dignos de tal premio. Y a nivel menor, hay muchos millones de hombres que actúan de esa forma, sin ser reconocidos por las feminazis. Ya sabe, convencer, no vencer.