+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

ocurrido en 2017

Condenado por homicidio imprudente a pagar una multa durante 18 meses

Debido al accidente murió un joven de 23 años en el poblado de Iberdrola en Alcántara

 

Imagen de archivo de los Juzgados de Cáceres. -

CRISTINA JAÉN POLO

CÁCERES
13/03/2019

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Cáceres ha condenado a 18 meses de multa con una cuota diaria de 6 euros  y la retirada del carnet  durante un año y medio al joven que conducía el vehículo, que causó la muerte de uno de los ocupantes de 23 años y en el que además resultó una joven herida grave y otros tres sufrieron heridass de carácter leve.

El accidente se produjo el 11 de enero de 2017, en el poblado de Iberdrola cerca de la localidad cacereña de Alcántara, cuando el acusado circulaba con un turismo, marca BMW, en el que viajaban cinco jóvenes. La sentencia recoge que el conductor iba a 70 u 80 kilómetros a la hora, velocidad superior a la permitida en ese tramo de la calzada que era de 30 kilómetros a la hora. Por ello y según la sentencia, “ese exceso de velocidad y la inexperiencia del conductor que apenas había obtenido el carnet de conducir un año antes y de lo escasamente familiarizado con el vehículo y, otras concernientes a la propia calzada, como sería la existencia de gravilla suelta en el pavimiento” resultaron determinantes para causar el accidente, que consistió en la colisión contra un muro hasta en tres ocasiones. Como consecuencia del brutal impacto se produjo el fallecimiento del joven ocupante como resultado de severos traumatismos craneoencefálicos, torácico y abdominal. Por otra parte, ninguno de los ocupantes llevaba puesto el cinturón de seguridad.

Asimismo,  según recoge la sentencia, se declara acreditado que aun cuando el acusado dio positivo en tetrahidrocannabinol (THC), principal constituyente psicoactivo del cannabis, en el test salival que le fue practicado por agentes de la Guardia Civil, no ha quedado demostrado que el consumo de hachís por parte del conductor fuese de tal naturaleza como para que le mermasen las facultades para la conducción.