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El Periódico Extremadura

Francisco Rodríguez Criado

Lastra

En todos los partidos encontramos gente avispada con poco brillo a quienes les salieron los dientes en las Juventudes

Adriana Lastra ha dimitido como vicesecretaria general del PSOE. O más bien «la han dimitido», entre otras cosas, por sus desavenencias con Santos Cerdán, secretario de Organización. 

Tiene que descansar ante su embarazo, dice, y esperemos que en lo personal le vaya muy bien, pero barrunto que los sufridos ciudadanos también van a descansar tras sus dimisión, por no hablar de algunos miembros de su partido. Cuesta creer que alguien tan poco preparada hubiera escalado en su partido hasta posicionarse en cargos de responsabilidad. Yo siempre me resistí a creer las noticias sobre su falta de estudios y que no hubiera trabajado fuera de la política, a la que accedió siendo muy joven, pero buscando en Internet he encontrado un currículum vacío (al margen de la política). A las muchas críticas por su falta de estudios y de experiencia laboral, Lastra habrá pensado: «Ande yo caliente, ríase la gente». 

Durante la entrevista que le hizo el periodista Jesús Cintora, nada sospechoso de ser un ultraderechista comprometido, aseguró que llevaba «trabajando desde los 14 años en muchas cosas». Cuando Cintora le preguntó: «¿En qué, por ejemplo?», ella respondió que no había ido a hablar de su vida privada. Memorable. Como memorables fueron los argumentos con los que intentó justificar la victoria de Juanma Moreno (PP) en Andalucía, en un discurso que, intuyo, le escribió su peor enemigo. 

Sería injusto pensar que la bajura intelectual es propia de dirigentes de izquierda. Lo cierto es que en todos los partidos encontramos gente avispada con poco brillo a quienes les salieron los dientes en las Juventudes de su partido y que fueron medrando sin más aptitudes que saber ganarse a sus superiores. 

Pero no se entiende por qué la derecha celebra la dimisión de Lastra. Yo al menos siempre pensé que cada vez que hablaba restaba votos para su partido. 

Debo de ser un malpensado.

*Escritor

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