Crisis del coronavirus

Un español en Shangai: “No ves a nadie por la calle, el confinamiento es total”

El gobierno chino mantiene un confinamiento, desde hace semanas, de toda la población de la mayor ciudad del país | Álex Mazaira: “Todo está parado, no puedes salir para nada”

Un ourensano en Shangai: “No ves a nadie por la calle, el confinamiento es total”

Un ourensano en Shangai: “No ves a nadie por la calle, el confinamiento es total”

A. G. Tesouro

“No hay un alma en la calle”. Es la frase con la que el ourensano Álex Mazaira describe el ambiente de su barrio residencial en Shangai, durante las últimas semanas. Tras varios brotes detectados en la ciudad por movimientos de población de otras ciudades, el gobierno chino decidió decretar un confinamiento total para los más de 30 millones de personas que viven en la mayor ciudad de China y a día de hoy no son capaces de frenar el aumento de contagios con más de 500 casos confirmados y más de 8.000 asintomáticos. Un número que parece banal comparado con los más de 12.000 casos en Galicia y con los más de 14.000 casos nuevos en España solamente en el día de ayer.

Mientras la Unión Europea avanza hacia la “gripalización” del virus, la política de contagios cero del gobierno chino tiene como consecuencia la paralización y el cierre de la principal ciudad del país. Álex Mazaira comenta que “cuando hablas con personas, amigos y familiares en España que aquí estamos encerrados, se sorprenden muchísimo. Allí me dicen que el virus prácticamente no existe y aquí estamos así, encerrados”.

"La gente en España se sorprende que estemos encerrados"

El ourensano vio como hace semanas la situación se empezó a agravar y el gobierno chino decretaba la medida de la cuarenta total. Dice que “las autoridades intentaron controlarlo cerrando urbanizaciones y ciertas zonas de donde provenían los contagiados, pero, a medida que iban alternando esos cierres, veían como cada vez aumentan los casos así que decretaron el cierre y el confinamiento. Hay gente que estuvo unos días y otra que ya lleva tres semanas de encierro, porque pueden estar en zonas conflictivas y a medida que salen más casos estás más tiempo encerrado. Desde finales de marzo, prácticamente está toda la ciudad en confinamiento, pero no un confinamiento como en España que podías ir al supermercado o podías ir ante una urgencia al médico sin problema, aquí es un confinamiento total, una cuarentena total. Estamos encerrados en nuestros edificios y para salir es imposible, no puedes salir para nada. No hay ni servicios de comida, solo puedes estar dentro de tu casa”.

Un sanitario se comunica con los vecinos a través de un megáfono, en Shangai.

Un sanitario se comunica con los vecinos a través de un megáfono, en Shangai.

El ourensano recuerda que el gobierno chino comunicó la medida una semana antes para que la población hiciera aprovisionamiento, para lo que, en principio, sería una semana de encierro. Sin embargo, llevan en algunas zonas tres semanas y todavía no saben cuanto tiempo van a seguir así. “Nos aprovisionamos de alimentos y productos, pero a ver qué pasa al acabar la semana, porque hay gente que necesitará ir a la compra o disponer de servicios esenciales. Hay casos de pacientes que se ven en serias dificultades y no hablemos ya de salir porque tienes un vuelo programado o algo, porque no te dejan”.

Admite que tiene una actitud positiva ante el ‘déjà vù’ que supone estar en cerrado en su casa y espera que pase pronto. Aunque sobre volver a la calle dice que “el gobierno chino puso unos criterios específicos que dependen de los casos detectados en tu barrio, en tu urbanización o en tu edificio. Dependiendo de eso van aumentando las semanas o los días. Por ejemplo si hay casos en tu edificio son dos semanas más de cuarentena, si están en tu urbanización tienes que esperar más de una semana para ir a las zonas comunes y si se detecta en tu barrio tienes que esperar 10 días, creo. Pero, lo que hablamos, no es una cuarentena que te permita salir, no, no, es un confinamiento de encierro total en tu casa. Así que toquemos madera para que pasen rápido estos días y esperemos que con estas medidas el efecto sea inminente”.

En octubre de 2020, la vida en China era normalidad absoluta. El propio Álex Mazaira hablaba de torneos de fútbol, concentraciones, excursiones y actividades multitudinarias que hacían presagiar que todo había acabado en el país asiáticos, mientras en Europa se imponían cierres perimetrales. Cuando se cumplen dos años de la pandemia, China vuelve a tener un confinamiento total que paraliza la economía de la ciudad más grande en población y también en riqueza económica, mientras que en España se

Hospitales de campaña

Las imágenes de hospitales de campaña por diferentes partes de Shangai las retratan fotoperiodistas de la zona e incluso los propios contagiados que están en el lugar. Álex confiesa que “la gente contagiada va a centros complicados donde la higiene no es la adecuada y los medios sanitarios no son suficientes. Se está viendo en diferentes sitios y la verdad estar allí entre dos o tres semanas es una situación complicada, así que más vale ser precavido y tomar toda las prevenciones y protecciones posibles para no terminar allí”.

"Shangai está totalmente parada, no hay nadie por la calle"

Sobre si los extranjeros van a los mismos hospitales dice que “la Unión Europea mandó una carta al gobierno chino para que con los extranjeros sean más flexibles en este sentido, porque hay 5.000 o 6.000 personas juntas en un pabellón con otros positivos y hasta que des negativo no sales. Es complicado el tema y con los extranjeros pedían ser más flexibles, por ejemplo, si un padre daba positivo y su pareja e hijos no, que no fuera a ese pabellón. Son cosas que están intentando las embajadas europeas para minimizar los efectos negativos en los extranjeros”.

Su vida ha dado un vuelco y se ha vuelto a hace dos años, cuando nadie lo pensaba. Tiene provisiones, pero admite que no se puede pedir de comer porque es “imposible”. Espera y confía que “todo termine rápido”, porque “tener parada la mayor ciudad del país va a salir caro a la economía de China”.