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NAVALMORAL / NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Festejan con actos los 200 años de la Fundación Marista de Navalmoral

El colegio moralo de la Institución organiza actividades para niños y adultos. Además resaltan la importancia de seguir con los valores de sus fundadores

 

Numerosos niños y adultos participaron de las actividades. -

El colegio instaló la representación de un globo terráqueo en el patio. -

NIEVES AGUT
13/01/2017

Alumnos y docentes del colegio Nuestra Señora de Guadalupe Hermanos Maristas de Navalmoral de la Mata ha celebrado, esta semana, el bicentenario de la Fundación. Para ello, han festejado varios actos, siendo los últimos el pasado miércoles en el patio del centro educativo y con la participación además de los padres y madres de los escolares. Según informaron desde el colegio, ha sido el 2 de enero cuando se cumplió el bicentenario de la Fundación del Instituto Marista, 200 años de vida de una institución educativa que atiende en la actualidad a más de 650.000 niños en 500 colegios, repartidos en 81 países. Esta obra educativa comenzó el 2 de enero de 1817, cuando San Marcelino Champagnat fundó en La Valla (Francia), lugar donde ejercía de párroco, el Instituto de los Hermanitos de María (actualmente Hermanos Maristas) dedicado a la enseñanza de los más pobres y desfavorecidos, contando con la ayuda de dos jóvenes que serán los primeros miembros de la nueva Institución: Juan María Granjon y Juan Bautista Audras.

Por ello, el 2 de enero se llevaron a cabo celebraciones en diferentes enclaves maristas, sin embargo, al no ser un día lectivo, se optó por aplazar los actos en los colegios al miércoles con el fin de hacer partícipe a toda la comunidad educativa. Ese día en concreto, en el colegio moralo tuvo lugar un emotivo acto conmemorativo simultáneo al resto de centros educativos maristas, en el que han participado alumnos, profesores, padres y madres. Se instaló un globo terráqueo en el que los alumnos enlazaron cintas en las que habían escrito sus deseos de futuro. También hubo tarta y se cantaron canciones, todo ello en un ambiente de confeti y música. «Un sencillo acto simbólico que nos recuerda que somos herederos de una tradición educativa con 200 años de historia, y que también somos responsables de continuar el sueño de Marcelino, entregándonos a la educación de niños y jóvenes», señalaron desde el centro.