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El Periódico Extremadura

EL APUNTE

La desprotección del Calerizo

Charca del Marco, en el cauce de la Ribera. EL PERIÓDICO

El Calerizo, la masa de agua subterránea que explica el origen de Cáceres, se queda fuera de la protección del plan hidrológico de la cuenca del Tajo para el periodo 2022-2027. La decisión ha sido cuestionada por los colectivos ciudadanos que habían demandado dar una mayor protección al acuífero, una reclamación que además contaba con el respaldo del Ayuntamiento de Cáceres. La respuesta de la Confederación Hidrográfica del Tajo, por lo avanzado por el ayuntamiento y por dichos colectivos, dado que el administrador de la cuenca no se ha pronunciado, es que se necesita de un estudio más detallado.

De todas formas no se está ante una petición nueva, sino ante una solicitud que se ha planteado hasta en tres ocasiones con acuerdos de la corporación municipal, en los años 1992, 2018 y 2021, y en todas se repite el mismo discurso:hay un riesgo de sobreexplotación y de contaminación de esta reserva de agua. En el último acuerdo de la corporación, de hace solo unos meses, se apunta que el acuífero del Calerizo «se encuentra gravemente amenazado, su caudal ha disminuido considerablemente en los últimos años y la calidad de sus aguas subterráneas se ha visto mermada».

La alegación que al plan hidrológico presentaron los colectivos ciudadanos, representados por la Asociación Salvemos la Montaña, va en el mismo sentido que los acuerdos del pleno de la corporación local, aunque en su caso se incide en los efectos que sobre el acuífero puede tener el proyecto minero de Valdeflores. Lo que se plantea en la alegación es que el acuífero se debe someter a una estricta protección en su condición de aguas subterráneas.

Pero en la reacción a la decisión, conocida esta semana, de no incluir esa protección en el plan hidrológico, la asociación va más allá y critica que en las últimas décadas, al menos desde 1992, se ha tenido tiempo suficiente para realizar los estudios pertinentes sobre el acuífero, además acusa a la Confederación Hidrográfica del Tajo de dejación de funciones y de «un grave agravio» para Cáceres, ya que el Calerizo está estrechamente unido, tanto hidrológica como ambientalmente, a la recuperación de la Ribera del Marco. «Sin Calerizo no hay Ribera del Marco», se ha recalcado desde la asociación esta semana.

Tampoco nada nuevo por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Lejos quedan ya los tiempos en los que José Antonio Llanos o José María Macías, expresidente del organismo gestor de la cuenca, venían a Cáceres y daban cuenta de su gestión al frente de la confederación en lo que afectaba a la ciudad. Antonio Yáñez, que lleva casi cuatro años al frente de la presidencia de la confederación, ni lo ha hecho y posiblemente ni lo hará nunca.

Nadie ha dado una explicación de lo ocurrido con Portaje, aunque ahora se esté intentando corregir el error con una captación en el embalse de Alcántara, tampoco se explica por qué no se avanza con el plan de depuración, aunque para sancionar a la ciudad por el vertido de aguas residuales sí que se está siendo más ágil, y tampoco se explica por qué parece que para la confederación el acuífero del Calerizo no existe, y la Ribera del Marco, tampoco. Es esa sensación de que para el organismo gestor de la cuenca Cáceres está al oeste de ningún río.

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