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Han examinados la zona en silla de ruedas para su análisis

El colectivo de discapacitados de Cáceres constata que el entorno de Alzapiernas no es accesible

 

Una de las personas que ha examinado la accesibilidad de la zona. - EUROPA PRESS

EUROPA PRESS
12/02/2019

La Agrupación de Asociaciones de Vecinos de Cáceres, así como colectivos de personas con discapacidad como Cocemfe y Aspace, han criticado que las obras que se realizan en el entorno de la calle Alzapiernas no cumplen la normativa de accesibilidad, ya que la rampa construida en Sánchez Varona tiene un 17% de pendiente y dificulta el tránsito de sillas de ruedas.

Además, la actuación en la calle Zurbarán, para unirla con la calle San José a través de una plataforma, tampoco se ciñe a la normativa que recoge que para ser accesible debe tener un 6% de inclinación y se prevé un 8%. Por lo tanto, esta segunda rampa también será más inclinada de lo que exige la ley, según ha señalado Juan Carlos Caso, miembro de la agrupación vecinal y discapacitado visual que ha realizado este martes un recorrido por la zona junto a personas en sillas de ruedas para comprobar las dificultades de movilidad.

Caso ha explicado que la cuesta de Sánchez Varona "es casi imposible de subir" para las personas con discapacidad en silla de ruedas, las cuales necesitan una ayuda si no es eléctrica. Tampoco tiene barandilla en toda la pared lateral y no está señalizada con baldosas de botonería al inicio de cada tramo.

Además, a esta zona desde Alzapiernas se llega a través de la calle Parras, cuyas aceras no tienen el ancho suficiente para que, por ejemplo, se puedan cruzar dos sillas de ruedas, y el bordillo demasiado alto también dificulta la circulación. "Por lo tanto, eso que han vendido de que es el itinerario accesible no es cierto y no se cumple", ha sentenciado Caso.

Según Caso, para que una calle sea accesible debe tener aceras con una anchura al menos de 1,80 metros, pero en la calle Parras hay tramos en los que la acera tiene 70 centímetros de ancho. Así, ha recordado que el Plan Integral de Movilidad Urbana Sostenible (Pimus), recogía que la calle Parras se convirtiera en plataforma única y con eso se mejoraría la accesibilidad pero "estamos esperando a que ese plan se ejecute", ha señalado.

Como se recordará, el ayuntamiento reforma este entorno, el principal de acceso de turistas desde la zona de Obispo Galarza hasta el centro histórico, por donde se calcula que pasan al año unas 900.000 personas. La actuación incluye la colocación de una escalera mecánica en un tramo de la calle Alzapiernas, la eliminación de peldaños por una rampa en Sánchez Varona y la creación de un itinerario entre Zurbarán y San José, así como mejoras en la calle Felipe Uribarri. Todo ello con un presupuesto total de más de 420.000 euros.

Sin embargo, colectivos de personas con discapacidad insisten en que las obras no son accesibles a los viandantes que tengan problemas de movilidad, algunas por la excesiva inclinación de las rampas, por la falta de señalización, o porque, en el caso de Felipe Uribarri, este itinerario alternativo se encuentra muy alejado del principal que es Alzapiernas, por lo que tampoco cumple con la propia ordenanza.

"La ciudad tiene mucho que hacer en accesibilidad", ha subrayado Caso, quien recuerda que en Cáceres "no existe ni un solo itinerario peatonal accesible oficial", por lo que demanda que desde todos los distritos, al menos haya un itinerario accesible al centro de la ciudad.

En la rampa de Sánche Varona, varias personas en sillas de ruedas han intentado subir pero han necesitado de ayuda debido a la inclinación. "Es imposible bajar o subir la rampa con una silla manual de manera autónoma, por lo que no es una alternativa para la calle Parras", ha recalcado una usuaria en declaraciones a los medios.

Otro usuario, en este caso con silla de ruedas eléctrica, ha incidido en la dificultad que ha tenido para poder recorrer el tramo porque "la silla se ha ido para atrás" al ser la pendiente "tan elevada".

Agrupación vecinal y partidos políticos

Junto a estas personas que han inspeccionado la zona, ha estado el presidente de la agrupación vecinal, Alberto Iglesias, quien ha incidido en que cuando se acabó la obra de Sánchez Varona "ya se vio que no era accesible", y por eso se ha organizado esta inspección para ver la situación en la que está la calle. "Ha habido muchas quejas y cuando han llegado las quejas hemos visto que esto no es accesible", ha zanjado.

También han apoyado la queja los grupos municipales de Ciudadanos y Cáceres Tú (Podemos). Desde la formación naranja, la concejala Mar Díaz ha recordado que su grupo ya presentó, al principio de la legislatura, un plan de inclusión para que se cumpliera la ordenanza de accesibilidad universal pero "no se ha terminado todavía".

"Parece que la accesibilidad no le importa demasiado a este equipo de Gobierno a pesar de que la ciudad tiene un premio al respecto", ha espetado Díaz, quien ha señalado que la obra de esta zona, tanto en Alzapiernas como en Sánchez Varona, no cumple la ordenanza. "Ya que se hace una inversión importante hay que intentar que sea accesible, aunque cueste un poquito más", señala. "Las ciudades tienen que ser inclusivas", ha concluido

Desde las filas de Cáceres Tú, el concejal Ildefonso Calvo, ha criticado que se haya gastado dinero público "para complicar una calle que ya era complicada", y ha lamentado que la ley de accesibilidad "se sigue incumpliendo".

"No tienen reparo en derrochar los recursos públicos en no mejorar nada sino empeorar y los recursos públicos tienen que estar al servicio de las personas para mejorar no para dificultar la vida de las personas, y esta calle sigue siendo totalmente inaccesible para alguien en silla de ruedas", ha concluido.

   
1 Comentario
01

Por EL PASEANTE 15:51 - 12.02.2019

Esto se sabía, pero había que hacer la obra sí o sí, la Rubia está de elecciones, y claro, ahora tenemos que hacer todo lo que no han hecho en 4 años, aunque no cumpla ninguna de las normas básicas. Pero si, el ayuntamiento lo sabe, no se olviden de este extremo.