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El Periódico Extremadura

Raquel Rodríguez Muñoz

Desde el norte

Raquel Rodríguez Muñoz

redactora

El tren rápido es puro teatro

"Los políticos viven en un mundo paralelo, de sonrisas, paripés y fotos, mientras colectivos sociales protestan porque seguiremos sin un tren digno"

Lo tuyo es puro teatro, cantaba La Lupe y la frase se puede extrapolar al espectáculo vivido en el viaje en pruebas del tren rápido, que no alta velocidad, que recorrerá parte de Extremadura a partir del 19 de julio. Digo parte porque, por surrealista que pueda parecer, no parará en todas las grandes ciudades de la región, ya que se han olvidado de una, de la que salió el jueves, Plasencia.

Es difícil de creer que se elija esta ciudad para la salida y se hable en todo momento de la conexión Plasencia-Badajoz y luego, en la información oficial de Renfe, no aparezca Plasencia por ningún lado y sí la estación de Monfragüe. Podría pensarse que es un error, pero basta con solicitar un viaje por internet a partir del 19 de julio y, mientras es posible comprar un billete desde Monfragüe-Plasencia a Badajoz, no lo es si la salida es desde Plasencia. Renfe responde:«El trayecto consultado no se encuentra disponible para la venta en estos momentos o bien no existe conexión directa».

Inaudito. Afirma el Ayuntamiento de Plasencia que su alcalde, Fernando Pizarro, participó en este primer viaje en pruebas desconociendo que sería el primer y último tren rápido que pararía en la estación. ¿Lo sabía el presidente de la Junta? ¿Cómo es posible que se permita aislar a la segunda ciudad más importante de la provincia de Cáceres?

Porque Monfragüe está a unos 15 kilómetros de Plasencia, a unos veinte minutos en coche, lo que supone un trastorno y mayores dificultades de acceso para quienes quieran utilizar el tren. Efectivamente, se cumple aquello de ser ciudadanos de segunda, los de Plasencia y, ojo, también los de las comarcas del norte, una población de unas 200.000 personas, que no es baladí.

Así que el resumen es que han engañado a la población. A la de la región por hablar de un AVE cuando no lo hay; por estrenar un tren rápido con una frecuencia de paso ínfima, un trayecto de ida y otro de vuelta al día; por darnos trenes de otra comunidad con la cara lavada y por excluir a Plasencia.

La salida de ese tren en pruebas dejó claro que los políticos viven en un mundo paralelo, de sonrisas, paripés y fotos, mientras colectivos sociales protestan porque seguiremos sin un tren digno. Es cierto que habrá un avance, pero será tan pequeño que mejor habría sido obviar ese teatro a lo Bienvenido Mister Marshall y seguir luchando por las mejoras que merecen los extremeños. 

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