Ha vuelto a pasar. Las fuertes lluvias que no dejan de caer desde esta madrugada en la ciudad de Cáceres han vuelto a anegar las huertas de la Ribera del Marco y ha hecho levantar nuevamente la voz de los hortelanos, que han exigido a la Confederación Hidrográfica del Tajo y al Ayuntamiento de Cáceres la limpieza de los cauces, llenos de matojos y de tierra, que han sido los causantes de las inundaciones.

Las cosechas

Gran parte de las cosechas corren el riesgo de perderse. En plena plantación de berzas, repollos, coliflores y puerros, los dueños de las tierras lloran esta mañana. Les caen lágrimas tan grandes como el agua que no para de mojar su legado, pero que se desborda por la falta de atención de las instituciones.

El temporal está pegando fuerte al río de Cáceres, donde desde las doce de la noche de ayer se registran según la Aemet 39,8 litros por metro cuadrado. Pega especialmente a la zona baja, a la altura del Cordel del Casar hacia la depuradora, donde el Marco se une con el Guadiloba y de ahí va a parar al Tajo. Ya el año pasado ocurrió lo mismo, con animales ahogados. Ahora, Agustín Rebollo, miembro de unas de las dinastías más importantes de la Ribera y activo de la Comunidad de Regantes La Concordia, teme que las bestias hayan vuelto a sufrir daños, o que los corrales donde se guarecen hayan desaparecido. Esta comunidad la preside Antonio Leal; es la segunda más antigua de España después de la de Valencia, que depende del Tribunal de Aguas valenciano. La comunidad representa a 80 parcelas actualmente en regadío, y a otras 200 sin regar (100 hortelanos en activo).

Precisamente, la huerta de los Salas ha resultado una de las más afectadas. Se trata de La Cachorra, situada a pocos metros de la Estación Depuradora de Aguas Residuales. En esa zona, el cauce del río se reduce a 4 metros, "algo impensable", dicen los hortelanos, abrumados porque en toda la historia no han visto nada igual. Y es que las cañas se han comido el cauce, lo han engullido, ocupan otros cuatro metros, el agua tiene poco espacio para seguir su curso y termina desbordándose.

Cadena humana

Ya el pasado 2 de diciembre la Asociación de Amigos de la Ribera del Marco reunió a 120 alumnos del Instituto Brocense con motivo del Día del Centro para exigir a las administraciones una acción conjunta e inminente del entorno natural que dio origen a Cáceres. Lo hizo a través de una cadena humana reclamando a las instituciones una limpieza integral de la Charca del Marco, emblema de la ciudad y origen de Cáceres, lugar donde comienza la Ribera, el río de Cáceres, que trajo hasta aquí a los primeros pobladores y marcaron el desarrollo de la capital a través de los siglos.

Las consecuencias de la lluvia en Cáceres

Vídeo captado en la parte baja de la Ribera Carla Graw

Los efectos climatológicos

Y que las consecuencias climáticas afectan sobremanera a este entorno natural. Ocurrió este verano con un incendio. Por eso los hortelanos quieren un plan de choque inmediato, más allá de las previsiones de fondos europeos y del Ministerio de Transición Ecológica que el ayuntamiento espera para invertir de la Ribera, pero que se demorarán en el tiempo por los trámites administrativos. Ese plan pasaría por una limpieza del cauce, algo que según los hortelanos no se hace en profundidad desde la granizada que azotó Cáceres la noche del 16 de septiembre de 2010. Piden que se actúe con celeridad.

Dolor y decepción

Los hortelanos hablan con dolor y decepción porque se sienten abandonados. «El ayuntamiento tiene equipo suficiente. Dijeron que cuando terminaran la campaña de poda iban a venir, y nada», cuentan. Entrentanto, siguen limpiando lo que pueden y mirando al cielo.

El proyecto

Precisamente, el mes pasado, el concejal de Infraestructuras, Andrés Licerán, anunció que cien millones de euros harán posible uno de los proyectos más esperados de Cáceres: el soterramiento del colector que atraviesa la Ribera del Marco y que convertirá la Ronda de Vadillo en un gran paseo fluvial que conectará Fuente Concejo con la avenida de la Universidad. La noticia la avanzó el edil al dar a conocer la licitación de la redacción del proyecto y depuración de aguas residuales de la ciudad.

Se trata específicamente de los servicios de asistencia técnica para la elaboración del estudio de alternativas, los estudios ambientales y la redacción del proyecto de construcción del sistema de saneamiento y depuración de la ciudad de Cáceres, conocido como Edar del Marco, o lo que es lo mismo, la estación depuradora de aguas residuales.

Licerán tiró de hemeroteca y recordó que en diciembre de 2020 se aprobó en pleno el anteproyecto, que entró en el Plan Hidrológico Nacional en el ejercicio 2021-2022. Luego, en agosto, el Consejo de Ministros aprobó que Acues (Aguas de las Cuencas de España, una empresa pública de gestión de infraestructuras hidráulicas) gestionara esta actuación.

El proyecto es de una importancia extraordinaria para la capital cacereña puesto que supone la ampliación de todos los colectores. «Es un obrón que se alargará durante cuatro años», explicó el concejal. Ahora, de momento, la empresa que resulte adjudicataria tendrá un año para la ejecución del proyecto. Las empresas pueden presentar sus propuestas hasta el 16 de diciembre a las 13.00 horas.

Adaptación a la normativa de depuración de aguas

La adjudicataria deberá ampliar la Edar del Marco para convertir las estaciones de aguas residuales de Capellanías y Malpartida de Cáceres en estaciones de bombeo y hacer el entramado de colectores que desembocan en la Ribera. Con ello la ciudad se adaptará definitivamente a la normativa de depuración de las aguas residuales. La intención, añadió Licerán, es que cuando se ejecute esta actuación, el colector actual quede soterrado y se pueda llevar a cabo ese paseo fluvial, uno de los grandes sueños de la capital.

Siete kilómetros

Se actuará fundamentalmente en 900 metros de los siete kilómetros que confirman la Ribera del Marco, la distancia del tramo donde se pretende actuar, en lo que popularmente se conoce en Cáceres como la Ronda de Vadillo. El vadillo es el lugar de un río con fondo firme, llano y poco profundo que se puede recorrer a pie. El puente del mismo nombre tuvo una entidad especial porque estaba situado en la salida nordeste de la villa, daba paso al camino de Monroy y al de Trujillo, importante lugar de cita de ganados y mercancías.

Un poco de historia

En sus escritos, el profesor Sanguino Michel detalla que la pasarela se mandó construir el 18 de noviembre de 1530. En aquel tiempo todos los puentes eran de cantería, de forma que (cita textualmente) «mandose traer el mayordomo 50 carretas de piedra a la puente que había de hacerse en el vadillo». En la actualidad dicho puente queda integrado en la calle al disponer de acerado, asfaltado y estar delimitado por muros de fábrica de mampostería que constituyen los cerramientos de las propiedades colindantes, y que ocultan la vista de la Ribera.

La Ribera, esta mañana a su paso por Cáceres. CARLA GRAW

Debajo, escondido por el espantoso colector de aguas residuales, sepultaron el primitivo puente de cantería labrada. Era de un solo ojo, con arco y bóveda rebajada, en esviaje en relación con el actual cauce, ampliado en su ancho con un apósito de hormigón y bovedillas, en forma de forjado, y todo apoyado en un muro de hormigón.

El ojo perdió capacidad de desaguar al estar atravesado transversalmente por ese colector de grandes dimensiones y, longitudinalmente, por una tubería de agua potable. Cuando el nivel del cauce aumenta produce un tapón a modo de presa. En esos casos, el viejo cauce a los pilares hace de aliviadero, y eso que los vecinos se ocupan de mantenerlo limpio.

Los abrevaderos, en pie

Junto al puente desagua un ramal del arroyo Río Verde, la antigua cagancha. Por suerte, en esa zona se conservan los abrevaderos originales, que son el único regusto para la vista que queda en pie. Tras la finalización de las obras, Cáceres tendrá su primer paseo marítimo de agua dulce. Eso marcará el nuevo concepto urbanístico de la capital, respetuoso con el medio ambiente, una actuación capaz de poner en valor el pulmón oculto de la ciudad.

La empresa Thaler

Por su parte, desde la empresa de jardines Thaler, que trabaja para el ayuntamiento, se ha indicado que se ha limpiado la zona del cauce situada entre la calle Periódico Extremadura y Madre de la Ribera, que se realizarán nuevas plantaciones y se dotará de mobiliario. En cuanto al desbordamiento del Marco, ha dicho que los cauces suelen desbordarse y que ello corresponde a fenómenos naturales.