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El Periódico Extremadura

Fútbol. Segunda RFEF

Locura absoluta en La Isla con el Coria

El equipo de Rai remonta al Mensajero en el tiempo de prolongación y se clasifica para los 'playoff' de ascenso a Primera RFEF

Euforia tras la remontada cauriense. Farolillo Rojo

3-Coria: Álex Hernández, Carlos García, Mahillo, Rubén Alegre, Patxi, Deco (Javi Mancha, Min.33), Sergio Gómez, Erik Aguado (Iván Fernández, Min.67), Santi Luque (Chavalés, Min.50), Traver (Platero, Min.67) e Isma Cerro (Pino, Min 67).

2-Mensajero: Padilla, Óscar, Juanda( Ale, Min.72), Diego, Jaime, Ruymán, Toni Segura (Álex García,Min.79) Yeray ( Lete,Min.79),Jesús, Edu Salles y Beníte.

Goles: 1-0 Min.15: Santi Luque, 1-1 Min.67 Edu Salles, 1-2 Min.85: Edu Salles ( penalti), 2-2 Min.90+3 Carlos García, 3-2 Min.90+5 Pino.

Árbitro: Juan Peña Varela (Andaluz). Tarjeta al visitante Oscar.

Incidencias: Se homenajeó a Eladio Paniagua, socio número 1 del Coria y colaborador de diferentes medios de comunicación y a Andrés Martín García (D.E.P) expresidente del Coria y primer impulsor de la cantera local. 1850 espectadores en La Isla en partido de la última jornada de la liga regular de Segunda RFEF.

Espectacular, impresionante, increíble, asombroso, maravilloso. Con cualquiera de estos adjetivos se podría empezar la crónica del Coria-Mensajero (3-2) que se ha vivido en La Isla, pese a que ahora se cuestione la licitud por considerar el San Roque que hubo tongo. El club extremeño lo rechaza (también su rival) y celebra el éxito.

Las gradas rebosaban alegría ante la que podría ser la jornada que pasaría a la historia porque su equipo conseguía un ansiado play off de ascenso a Primera RFEF. Todo eran sonrisas, buenas caras y esperanza por conseguir el objetivo.

Segundos antes del partido Lely Gutiérrez, presidente celeste, decía un «a ver qué pasa», como si el jefe cauriense tuviera una bola de cristal y se temiera lo peor.

Y.... Empezó el partido, el Coria salía del vestuario con la idea clara de tener el balón y asediar la portería de un Mensajero que se veía en los primeros minutos desbordados por el ímpetu local, donde Isma Cerro, en el minuto tres tenía la primera ocasión del partido quedándose sólo ante el portero Padilla, que desviaba a córner. El Coria estaba cómodo sobre el verde y así en el minuto 14 se abría el marcador, cuando Santi Luque remataba a puerta, el portero paraba el esférico y el jugador malagueño recogía el rechace y de cabeza hacía el 1-0 para su equipo.

Primer cuarto de hora de partido y el Coria encarrilaba un partido, que a priori podría hacer que el equipo canario bajara los brazos. El minuto 33 servirá para que saltaran las alarmas en el banquillo celeste, Deco caía al suelo lesionado teniendo que ser sustituido por Javi Mancha.

A partir de ese instante el Mensajero, que no se jugaba nada, se sacudió del ímpetu local y empezó a merodear oírlas inmediaciones de un Álex Hernández, u edito hasta el momento.

Antes, Isma Cerro había tenido otra gran ocasión tras un pase filtrado entre la defensa canaria, quedándose sólo ante el portero y éste envío a córner ante la tranquilidad del delantero Cacereño.

Pasaban los minutos y el Mensajero se sentía más cómodo ante un Coria, que a pesar de estar por delante en el marcador, ya no controlaba con tanta claridad el partido. Al filo del descanso, llegaría la mejor ocasión para los visitantes, cuando un delantero llevaba la incertidumbre a la grada, después de cabecear al larguero de la portería cauriense.

Se llegaba al descanso con un triunfo parcial del Coria, aunque con la incertidumbre de lo corto del marcador.

La segunda mitad empezaría con una de las jugadas claves del encuentro. Se jugaba el minuto cincuenta y cinco de partido, cuando el valenciano Traver se internaba por la banda derecha, poniendo un centro donde Chavalés, con todo a su favor y de manera incomprensible, enviaba por encima de la portería a escasos centímetros de la línea de gol.

En el 60 sería nuevamente Chavalés el que se presentaba solo ante el portero canario y una vez regateando, el cancerbero se reponía y sacaba de los pies del atacante celeste, cuando solamente le faltaba empujarla hacia portería, hubiera sido el 2-0 que dejaba el partido visto para sentencia.

Tranquilidad canaria

Esto dio alas a un Mensajero que jugaba muy tranquilo y con juego combinativo llegando al minuto sesenta y cinco y en un penalti claro por parte de la defensa local, sería Edu Salles el que establecía el 1-1 en el marcador, después de mandar el esférico a la escuadra izquierda de la portería de Álex Hernández.

En ese tramo de encuentro, los fantasmas de Azuaga llegaban a la grada cuando ya se sabía que el San Roque iba ganando al Xerez.

A partir del minuto 70 fueron incontables las ocasiones de un Coria que se veía fuera de esos ansiados playoff. Iván Fernández, tendría dos ocasiones,con un mano a mano sólo ante el portero.

El Coria ya iba a la desesperada en busca del gol que le diera la victoria, con muchos efectivos por delante del balón. En en minuto setenta y siete la doble ocasión primero de Chavalés y a renglón seguido de Mahillo, hacía que la grada se desesperara viendo como su equipo ponía más corazón que cabeza en las jugadas de ataque.

Pero lo peor no había pasado para la parroquia celeste. En el minuto 85, en una jugada personal, Edu Salles, pedazo de delantero, hacia el 1-2 que presagiaba un desenlace trágico.

La grada bajó los brazos y lo que había sido fiesta y jolgorio durante gran parte del partido, se volvía silencio y caras largas, los aficionados se miraban los unos a los otros y sin decir ni una palabra, lo decían todo.

Y ahí es cuando salió un jugador de raza, de pundonor, cuando ya todos bajaban los brazos, Carlos García cogía un balón en el centro del campo y ante la imposibilidad de dárselo a ningún compañero, se fue en zig zag de varios jugadores rivales, poniéndose delante del portero y batiéndole por bajo. Era el minuto 93 de los cinco que decretaba el árbitro.

El milagro

El Mensajero, sacaba de centro dándole el balón al portero Álex, éste pasaba sobre Rubén Alegre que lanzaba un pase de 60 metros, Juanjo Chavalés controlaba delante de un defensor, se iba por banda derecha y centrando y ahí estaba Pino para desviar a gol!!!!, minuto 95 y se producía el milagro.

No se jugó más, el árbitro decretó el final y con ello el éxtasis se apoderó de una grada de un equipo, de un club y de toda una ciudad, que celebraba un final de partido épico pero con final más que feliz. El presidente, en ese momento, ya lloraba de emoción y era felicitado por todas las personalidades que se dieron cita en un día que quedará para la historia del club celeste y que se escribía con letras de oro. Ahora solamente queda pensar en Alicante.

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