Entrevista | Nicolás Cifuentes Responsable de Calidad Ambiental de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG)

«El nenúfar mexicano tiene solución, pero no inmediata: el problema no es de esa gravedad»

Nicolás Cifuentes. Responsable de Calidad Ambiental de la Confederación del Guadiana.

Nicolás Cifuentes. Responsable de Calidad Ambiental de la Confederación del Guadiana. / JERO MORALES

Ingeniero de montes, Nicolás Cifuentes y de la Cerra es el director de obras y trabajos ambientales de la Confederación Hidrogáfica del Guadiana (CHG). Se encarga de la restauración fluvial, los trabajos forestales y la lucha contra las especies invasoras. Desde 2005 dirige los trabajos para la retirada de camalote, que ya está controlado. No obstante, en las últimas semanas la gestión del cauce ha sido objeto de polémica por el estado del tramo urbano de Badajoz: lleno de basuras y poblado por otro invasor, el nenúfar mexicano. 

¿Son las especies invasoras la principal amenaza del Guadiana?

Las especies invasoras son un añadido más a otros problemas ambientales que ya tenemos: contaminación difusa, erosión, destrucción de vegetación de ribera... como consecuencia de un río con muchos usos en las márgenes, con muchas presiones y que durante muchos años se ha visto transformado. Al estar tan transformado, está debilitado. Y al estar debilitado, no puede defenderse de una especie invasora. A esto se suma otro problema que cada vez es más grave: el cambio climático, que facilita el desarrollo de especies como el nenúfar mexicano o el camalote por las altas temperaturas. Y lamentablemente va a más, con lo que es previsible que los próximos años la situación también sea peor. 

"El regadío sigue siendo un problema indirecto que justifica por qué hay tantas de estas especies invasoras, eso cualquier técnico lo sabe"

¿A qué se refiere con el término «contaminación difusa»?

Cuando hay un exceso de nutrientes en el río por un uso intensivo de la agricultura. El Guadiana, en la zona extremeña, atraviesa zonas regables muy importantes que han supuesto el desarrollo de la economía regional, pero a cambio hay un exceso de nutrientes que artificialmente están en el agua y que son la base de alimento para estas especies invasoras que se mantienen en el río. 

Entonces los usos agrícolas están contribuyendo a que en el río haya camalote o nenúfar. 

La presión agrícola y el exceso de nutrientes que vienen de la zonas regables es una de las principales causas. Hombre, la primera es que alguien lo ha echado en el río, literalmente. Pero luego lo que explica la explosión es la mezcla de diferentes usos, entre ellos el exceso de nutrientes. Tenemos la suerte de tener miles de hectáreas de regadío que han supuesto desarrollo y que es necesario, pero también es verdad que tenemos que mejorar el sistema retorno. Que ha mejorado mucho en los últimos años, pero sigue siendo un problema indirecto que justifica por qué hay tantas de estas especies invasoras. Eso es algo impepinable, cualquier técnico lo sabe. 

¿Cómo afecta todo esto a la calidad del agua que bebemos?

-No afecta, realmente no tiene nada que ver, son problemas totalmente distintos. No hay problemas de calidad de aguas en la cuenca del Guadiana. Las aguas para abastecimiento, primero se recogen en sitios donde no existen especies invasoras, y se tratan, se potabilizan. Las especies invasoras no han llegado a ocasionar nunca este tipo de problemas. 

Los vecinos de Badajoz han salido a la calle para pedir un río limpio de nenúfar y basura. ¿Qué tiene que decir al respecto?

Entiendo la preocupación de la gente, es lógico porque lo que se ve es raro: un manto verde que cubre totalmente el agua y que puede trasladar la sensación de que lo que ocurre es algo tremendo y grave. Yes verdad que es un problema: el nenúfar mexicano es una especie invasora que nos preocupa y contra la que estamos trabajando, pero no es la especie más grave que ahora tenemos en el río. 

¿Cuál es la más grave?

El camalote.

«Los 186 kilómetros de camalote han sido el problemón del Guadiana en toda su historia. Afortunadamente, ya está controlado»

¿Sigue habiendo camalote en el cauce del Guadiana?

Sigue habiendo camalote, aunque lo tenemos controlado totalmente desde noviembre de 2020. Ya no hay grandes manchas pero sí semillas, que pueden durar hasta 20 años. Tenemos muchísima gente trabajando en el río, unas cien personas, que todos los días se dedican a buscar brotes. Plantitas que, si no se retiran, pueden convertirse en muchas hectáreas de camalote en un futuro. Y probablemente habrá que continuar así muchos años.

¿En qué se diferencian el camalote y el nenúfar mexicano?

Son dos especies totalmente distintas, lo único que tienen en común es que son exóticas invasoras. El camalote es muchísimo más grave, está considerada como la especie vegetal invasora más peligrosa del mundo. Viene del Amazonas y su principal característica es que flota en el agua: crece sin límites y puede llegar a ocupar el cien por cien de la superficie del agua. El nenúfar está agarrado al lecho del cauce, inmovilizado, y solo se desarrolla donde hay lodos ricos en nutrientes y las profundidades de menos de tres metros. No atasca los canales, sin contar que en el tramo urbano no hay, y no ocurre como con el camalote, que en dos meses puede cubrir kilómetros y kilómetros de río. 

El nenúfar tampoco supone una pérdida de agua por evapotranspiración, de hecho cuando no lo hay pueden ser mayores por insolación directa. El nenúfar no produce la muerte de los peces, porque no tiene suficiente biomasa: una hectárea de nenúfar pueden ser como mucho 40 toneladas, frente a las más de 700 del camalote. Donde existe nenúfar aumenta el número de alevines y macroinvertebrados porque cubre el 50% de lecho de agua. Es decir, que hay una serie de especies que se han visto perjudicadas y otras que no. Y en definitiva, no hay miles de hectáreas de nenúfar, hay 117, de ellas 80 en el tramo urbano de Badajoz.

¿Cuál de los dos es más difícil de combatir?

Las dos son difíciles de combatir, pero de camalote hemos tenido 186 kilómetros totalmente cubiertos desde Villanueva de la Serena a la frontera portuguesa. Eso no era un problema, es el problemón que ha tenido el Guadiana en su historia. Afortudamente ya se ha controlado, y de una forma espectacular. El nenúfar está mucho más localizado en el tramo urbano de Badajoz, lo tenemos desde finales de los años 80 en el arroyo Cabrera. El tramo urbano de Badajoz es especial porque hay unos azudes que retienen las aguas: disminuye la velocidad del cauce y todos los sedimentos que de forma natural van por el río, en lugar de ir al mar, se depositan en el fondo:se va acolmatando y es en estos lodos donde aparece el nenúfar. ¿Por qué no hay nenúfar en Mérida? No hay complot de ningún tipo: primero porque no lo han echado, y la ventaja de Mérida es que tiene una presa aguas abajo, la de Montijo, con cuyas compuertas se puede vaciar el río para entrar con maquinaria.

¿Se podrá eliminar el nenúfar?

Se puede eliminar. En primer lugar es costoso, por lo que hay que estudiar bien el procedimiento. En segundo lugar habría que retirar los lodos de los que se alimenta. Para ello hay que hacer un trabajo espectacular, intensivo. Yademás la legislación nos obliga a tramitar una evaluación de impacto ambiental, porque es una zona Zepa y protegida de la Red Natura. Ya estamos en ello, pero lleva tiempo:al menos un año solo en estudios ambientales. El nenúfar tiene solución, pero no inmediata, porque el problema tampoco es de esa gravedad: es preocupante, sí, pero lleva muchos años. Por esperar un poco más y buscar una solución definitiva no pasaría nada.

-¿De qué inversión estaríamos hablando, lo tienen calculado?

No lo sabemos, en función de la alternativa. Pero por los estudios que hemos hecho, según la cantidad de lodo que hay, estaríamos hablando de 10 o 15 millones de euros. Es muchísimo dinero, por eso hay que valorar primero cuáles son los daños ambientales que produce el nenúfar, que todavía no lo sabemos. Los pájaros por ejemplo, muchos se han visto perjudicados, pero otros se han visto beneficiados: ahora mismo en el tramo urbano de Badajoz se puede ver el calamón. Muy recientemente se ha adjudicado, por unos 200.000 euros, un estudio con una empresa especializada que se va a encargar de valorar las alternativas ambientales y redactar un proyecto definitivo para ver qué hacemos con el nenúfar. Está a punto de firmarse el contrato. 

«Nos preocupa el mejillón cebra: no ha entrado, pero ya está muy cerquita, en el Guadalquivir»

¿Volveremos a ver a la UME trabajando en el Guadiana?

No tiene por qué, a no ser que ocurra algo trágico y desastroso que espero que no ocurra. La UME nos liberó de trabajar con el camalote en el tramo urbano de Badajoz, pero el esfuerzo importante fue el de los trabajadores y funcionarios de la confederación, que se han ventilado en dos años 150 kilómetros de río. Ese valor hay que dárselo también. 

¿En qué situación se encuentran las obras previstas para los azudes de Badajoz?

Se ha tardado por lo mismo, porque hay que seguir una tramitación. En el azud de la Pesquera la maquinaria empezará a verse a lo largo de esta semana. El proyecto de la Granadilla está en redacción, ya muy avanzada, en dos o tres meses estará. Luego hay que someterlo a consulta con la Junta de Extremadura por razones ambientales. 

Además del camalote y el nenúfar, ¿qué otras especies invasoras preocupan ahora?

Hay muchas, pero la CHG, dentro de sus competencias, se centra solo en aquellas que pueden afectar a la gestión del agua o al ecosistema de un forma grave. Además del camalote, el nenúfar mexicano y la azolla (un helecho de agua que también se ve muchas veces en Badajoz) están la almeja asiática y el pez chino, una especie muy preocupante y también en primera división. Luego hay otras que todavía no están pero que nos preocupan un montón, y entre ellas destaca el mejillón cebra, que ya ha llegado al Guadalquivir.

¿Qué destacaría de la gestión de la CHG?

Es la primera que ha trabajado de forma seria en el tema de especies invasoras. Quizá es porque hemos tenido la mala suerte de que en el año 2004 entrase el camalote, pero el esfuerzo que ha hecho la Confederación del Guadiana en este tema no lo ha hecho ninguna otra, sin olvidar que es una competencia concurrente con la comunidad autónoma.

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