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El Periódico Extremadura

LA ADQUISICIÓN DE ELÉCTRICOS SE RETRASA

La antigüedad de la flota del bus urbano de Plasencia multiplica las averías

El servicio cuenta con once vehículos y todos superan los 16 años. Se ha dado el caso de averiarse un autobús y no estar operativo el de repuesto

Un autobús urbano de la línea 1, por las calles de Plasencia. TONI GUDIEL

Hace escasos días, un autobús de la línea 1 de Plasencia se averió, con lo que, hasta que se puso en marcha el de repuesto, el recorrido lo hicieron solo dos vehículos, lo que alargó los tiempos de espera de los usuarios. Está pasando cada vez más a menudo porque, como la cooperativa que gestiona el servicio advierte, la flota es ya muy antigua y urge renovarla.

«Andamos justos de autobuses», señala Juan José Ruano como portavoz de la cooperativa. De hecho, de contar con doce vehículos, 7 del ayuntamiento y 5 propios, han pasado a once porque uno municipal ya no se puede arreglar. Además, se ha dado el caso de averiarse una autobús y que el de repuesto no estuviera operativo en ese momento.

Ya el verano pasado, Ruano apuntaba que los autobuses habían llegado a los 15 años de antigüedad, con lo que actualmente han sumado un año más y lo que sucede es que «sin renovar la flota no se puede jubilar ninguno».

A la espera de los eléctricos

Este miércoles, el alcalde, Fernando Pizarro, ha señalado que el ayuntamiento cuenta con 1,2 millones de fondos europeos para adquirir autobuses eléctricos. El ayuntamiento lleva ya más de un año anunciando una adquisición que todavía no se ha materializado y no se prevé tampoco para este año porque actualmente se está elaborando «el pliego genérico» para la adquisición.

Según Pizarro, a través de la Agencia Extremeña de la Energía se está realizando un estudio comparativo sobre el tipo de vehículo que sería mejor adquirir, de qué tamaño, de qué empresa, «adaptados a las necesidades del servicio y la cooperativa».

Europa da fondos para que sean eléctricos y así reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, pero Ruano apostaría por otro sistema porque «con ese dinero, se podría renovar la flota al completo. Hay otros híbridos y con menos emisiones», apunta.

Mientras tanto, aún no tienen «ni el 50% de usuarios» previos a la pandemia, aunque «van subiendo mes a mes, poco a poco» y el alza del precio del gas les supone de 7.000 a 8.000 euros de gasto al mes. Ruano reconoce que, sin la ayuda económica municipal para garantizar su equilibrio económico, el servicio no podría mantenerse.

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