Más que vecinos: Extremadura y Portugal trabajan unidas en proyectos de futuro
En la raya que separa —y a la vez une— a Extremadura y Portugal, la cooperación europea se traduce en proyectos que mejoran la vida de la gente. Con el programa POCTEP, la investigación biomédica, la modernización del campo y la protección del patrimonio avanzan de la mano, demostrando que la frontera ya no es un límite, sino una oportunidad compartida

Elena Manzano, consejera de Hacienda y Administración Pública junto a Rosa Ramos, directora general de Financiación Autonómica y Fondos Europeos. / JUNTA DE EXTREMADURA

Cada año, el 21 de septiembre se celebra el Día de la Cooperación Europea, una fecha que recuerda el valor de trabajar juntos más allá de las fronteras. En toda Europa se organizan actividades para mostrar que la cooperación no es una idea abstracta, sino una herramienta que mejora la vida de la gente.
En la frontera entre España y Portugal, esta filosofía tiene nombre propio: Programa Interreg España–Portugal (POCTEP). Con una financiación de 475 millones de euros hasta 2027, es el mayor programa de cooperación transfronteriza de la Unión Europea.
POCTEP: cooperación que une fronteras
El POCTEP nació para dar respuesta a los grandes retos de los territorios de frontera, marcados por la despoblación, la falta de empleo, las dificultades de acceso a servicios básicos y el impacto del cambio climático. Su propósito es claro: unir fuerzas entre regiones de España y Portugal para encontrar soluciones conjuntas que transformen realidades locales. En Extremadura, una de las comunidades que más se beneficia del programa, esto se traduce en nuevas oportunidades en ámbitos tan diversos como la investigación biomédica, la modernización del sector agroalimentario o la protección del patrimonio cultural como motor de un turismo más sostenible.
Aunque muchos de los proyectos se presenten con un lenguaje técnico o científico, sus resultados son fáciles de percibir en la vida cotidiana. Se abren caminos de empleo en sectores innovadores, se mejora la calidad de vida en los pueblos, se multiplican las oportunidades para jóvenes y emprendedores y se garantiza que el legado cultural se conserve para las próximas generaciones. Todo ello impulsa una economía más verde y digital que consolida un mensaje esencial: la frontera ya no separa, ahora une.
Tres proyectos que ya están cambiando el territorio

BIOIMP-ACE+: Medicina del futuro desde Cáceres / JUNTA DE EXTREMADURA
BIOIMP-ACE+: Medicina del futuro desde Cáceres
En el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón (Cáceres) se ha puesto en marcha una iniciativa internacional que une a investigadores de España y Portugal para avanzar en tecnologías tan punteras como la bioimpresión 3D y la microfluídica. Puede sonar a ciencia ficción, pero se trata de herramientas que permiten crear injertos y tejidos a medida o desarrollar pequeños dispositivos donde se cultivan células para simular el funcionamiento de órganos.
El impacto de estas innovaciones es enorme. Gracias a la bioimpresión, se están diseñando parches para reparar corazones dañados tras un infarto, o conductos capaces de regenerar venas, arterias y nervios. Con la microfluídica, se investiga cómo personalizar los tratamientos contra el cáncer de próstata mediante microesferas que liberan quimioterapia de forma controlada, o cómo cultivar tejido ovárico para ofrecer nuevas soluciones a la infertilidad. Además, estos sistemas permiten probar fármacos en modelos creados en laboratorio, reduciendo riesgos y acelerando el desarrollo de nuevas terapias.
Pero BioimpACE+ no es solo un proyecto científico: también es una oportunidad para atraer talento, generar empleo cualificado y abrir camino a nuevas empresas biotecnológicas en Extremadura y Portugal. La cooperación transfronteriza convierte así a la región en un referente en investigación biomédica, con beneficios directos para la ciudadanía.
En definitiva, BioimpACE+ nos acerca a una medicina más personalizada, eficaz y humana, y demuestra que la unión de esfuerzos entre países es la clave para diseñar el futuro de la salud.

TID4AGRO: el campo extremeño y portugués se digitaliza / JUNTA DE EXTREMADURA
TID4AGRO: el campo extremeño y portugués se digitaliza
El campo sigue siendo el motor económico de la EUROACE, que abarca Extremadura, Alentejo y el Centro de Portugal. Sin embargo, muchas explotaciones agrícolas y ganaderas todavía dependen de métodos tradicionales, con limitaciones para competir en un mercado cada vez más digital y exigente.
El proyecto TID4AGRO busca cambiar esta realidad llevando la digitalización y las nuevas tecnologías a toda la cadena agroalimentaria y forestal. Gracias a herramientas como sensores inteligentes que controlan la calidad del suelo y el bienestar animal, imágenes satelitales para vigilar cultivos como olivos, viñedos o tomates, sistemas de inteligencia artificial para predecir plagas y optimizar la producción, y trazabilidad digital que permite al consumidor conocer el origen de cada producto, la agricultura y la ganadería de la región se acercan al futuro.
Liderado por el CICYTEX y con la colaboración de universidades, cooperativas y centros tecnológicos de España y Portugal, TID4AGRO combina competitividad y sostenibilidad. Las pequeñas y medianas empresas rurales acceden a tecnologías que antes solo estaban al alcance de grandes compañías, mientras que la optimización de procesos reduce residuos, emisiones y costes, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
Además, el proyecto fomenta la formación en competencias digitales, para que agricultores y ganaderos puedan usar directamente estas herramientas, modernizando su actividad y asegurando un futuro más eficiente y sostenible para el sector.

HEPRESTONE: proteger el patrimonio frente al cambio climático / JUNTA DE EXTREMADURA
HEPRESTONE: proteger el patrimonio frente al cambio climático
La Alcazaba de Mérida, la muralla de Évora y el castillo de Portezuelo tienen algo en común: son joyas del patrimonio que sufren la presión del tiempo, el turismo y el cambio climático.
El proyecto HEPRESTONE, liderado por INTROMAC junto a socios españoles y portugueses, utiliza tecnología de vanguardia para proteger estos bienes. Gracias a la digitalización 3D y la creación de gemelos digitales, cada detalle de los monumentos se replica de forma virtual. Sensores y algoritmos permiten detectar a tiempo posibles riesgos de deterioro, mientras que los planes de conservación preventiva actúan para evitar daños mayores.
El impacto va más allá de la preservación histórica: HEPRESTONE fomenta un turismo más sostenible e inclusivo, capaz de atraer visitantes durante todo el año y generar empleo en el sector, combinando tradición e innovación para cuidar el patrimonio y fortalecer la economía local.
Un futuro compartido
Los tres proyectos —BIOIMP-ACE+, TID4AGRO y HEPRESTONE— muestran cómo el POCTEP actúa en diferentes ámbitos: salud, agricultura y patrimonio. Distintos en su enfoque, pero con un mismo propósito: mejorar la vida en las regiones fronterizas.
Gracias a la cooperación, Extremadura y Portugal no solo comparten frontera, sino también retos, soluciones y oportunidades. En el Día de la Cooperación Europea celebramos que, paso a paso, estamos construyendo un futuro más unido, innovador y sostenible.

INTERREG / JUNTA DE EXTREMADURA
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